La falta de agua potable ya no es un problema para los desplazados en Bria (RCA)

Actualizado 11/05/2019 11:00:24 CET
R.Centroafricana.- Los desplazados en un campo de Bria (RCA) ya no sufren falta de agua gracias a Oxfam
OXFAM RCA - Archivo 

Un sistema de abastecimiento por gravedad permite trasladar agua del cercano río Samba hasta el campo de desplazados

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

Tener agua potable suficiente ya no es un problema en el campo de desplazados PK3 de Bria, en el centro de República Democrática del Congo (RDC), gracias a un sistema de abastecimiento de agua por gravedad instalado por Oxfam que ha mejorado las vidas de las 50.000 personas que residen en él.

"El agua es vida" además de ser un derecho fundamental, subraya el responsable de agua y saneamiento de Oxfam, Habiboulahi Moussa Dogo. En el caso de los desplazados, como los que viven en el PK3, "la falta de agua les expone a grandes riesgos", explica a Europa Press en una entrevista.

"Los desplazados pueden sufrir enfermedades relacionadas con el agua, como diarrea hemorrágica y perforaciones intestinales. Sin agua, mujeres y niñas se ven forzadas a desplazarse largas distancias durante las que pueden ser agredidas y violadas por hombres armados", subraya el responsable de Oxfam. Tampoco es posible "lavar la ropa, preparar una comida y lavarse las manos antes de comer", añade.

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Desde que se creó el campo de desplazados en mayo de 2017 hasta finales de marzo, cuando se puso en marcha el nuevo sistema de abastecimiento de agua, los habitantes de PK3 dependían de los camiones cisterna con agua de Oxfam y otras organizaciones humanitarias. Era necesario transportar unos 400 metros cúbicos de agua al día.

Ahora, gracias el nuevo sistema, según Dogo, los desplazados "se benefician de 800 metros cúbicos de agua al día", el doble de antes. "En agosto pasado, por ejemplo, cada desplazado tenía de media 6 litros de agua al día" mientras que en la actualidad tiene "15,9 libros de agua potable cada día, un ratio que está incluso por encima del estándar internacional de 15 litros al día por persona en situaciones de emergencia", resalta.

EL AGUA ERA UN PROBLEMA

Ella Yassindji es una de las desplazadas que se ha beneficiado con el cambio. A sus 24 años, lleva dos residiendo en PK3, está embarazada y es madre de otros cinco niños. "El agua siempre ha sido un problema. Se tardaba mucho tiempo conseguirla, los camiones cisterna no siempre llegaban por la inseguridad en las carreteras y, a veces, incluso se producían peleas en los puntos de distribución", recuerda.

"Estoy embarazada y este sistema de abastecimiento de agua construido por Oxfam es un alivio real para mí y mis cinco hijos", reconoce Ella, que tuvo que huir de su casa en el centro de Bria hace dos años por la presencia de grupos armados como también han tenido que hacerlo unos 650.000 centroafricanos, mientras que otros 590.000 han buscado refugio en los países de la región.

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Ahora, el campo de desplazados de PK3 de Bria se abastece directamente con agua del río Samba, que se bombea mediante generadores. "Tras decantarla, el agua es depurada y desinfectada y una vez está limpia, dos bombas volumétricas, cada una con una capacidad de 50 metros cúbicos por hora, bombean el agua al campo de desplazados, situado a 2 kilómetros de distancia, gracias a una red subterránea", explica Dogo.

Una vez en PK3, el agua es almacenada en dos tanques y distribuida a continuación, mediante una red de 800 metros de longitud, a ocho puntos de distribución, donde hay 144 grifos, añade el responsable de Oxfam. Es a estos grifos a los que acuden ahora Ella y el resto de los 50.000 desplazados.

"Se trata de la mayor red de distribución de agua para un campo de desplazados en República Centroafricana", subraya Dogo, que incide en que el proyecto, que ha costado unos 450.000 euros, no habría sido posible sin la contribución de la ONU, la UE a través de ECHO, así como los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

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