PARIS, 20 Oct. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -
El ex ministro de Asuntos Exteriores francés, Michel Barnier, acusó a su predecesor en el cargo y hoy primer ministro, Dominique de Villepin, de haber encargado por su cuenta a un responsable de los servicios secretos, el general Rondot, una investigación sobre el 'caso Clearstream, a sabiendas de que los listados de cuentas bancarias secretas que acusaban a diversas personalidades políticas y financieras, entre ellas el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, eran falsos.
"Barnier lanzó un ataque en regla contra su predecesor", reveló hoy el diario "Le Parisien", que ha tenido acceso a las declaraciones del ex ministro a los magistrados, en su comparecencia del pasado lunes. Michel Barnier negó haber sido informado, durante el traspaso de poderes del Quai d'Orsay, de la existencia de dicha investigación.
"El dossier no estaba dentro de las atribuciones del ministerio de Asuntes Exteriores", aclaró el ex comisario europeo Michel Barnier, dando a entender que fue una decisión personal de Villepin, que tampoco habría podido ordenar una investigación a un jefe de inteligencia que depende del ministerio de Defensa.
Existe la sospecha de que Villepin, entonces ministro del Interior, pidiese a los servicios secretos que investigasen unos listados de personalidades con cuentas bancarias, a sabiendas de que se trataba de un montaje, para filtrar la historia a la prensa y dañar a su rival político. Se especula con que incluso fuese él quien urdió la conspiración, lo que podría arruinar su carrera política.
El ex primer ministro, Jean Pierre Raffarin, testificó ayer y negó ante los jueces que su ministro de Exteriores le hubiese informado de las pesquisas de los servicios secretos. Villepin afirma que ordenó dicha investigación porque estaban en juego los intereses nacionales. Sin embargo, Barnier contradijo esta afirmación y explicó a los jueces que, en ese caso, se le habría informado de su contenido.
La ministra de Defensa, Michèle Alliot-Marie, testificará en los próximos días ante los magistrados y se espera que, en breve, sea el primer ministro quien explique su versión de los hechos. La dirigente niega haber estado al corriente de que el 'caso Clearstream' era un montaje.