PARIS 21 Sep. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -
Las principales instancias judiciales francesas arremetieron hoy contra las declaraciones del ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, que acusó ayer a los tribunales de faltar a sus obligaciones y de laxismo. El presidente del Tribunal Supremo, Guy Canivet, denunció un "nuevo ataque contra la independencia de la autoridad judicial".
El Consejo Superior de la Magistratura (equivalente al Consejo General del Poder Judicial español) pidió incluso amparo al presidente Jacques Chirac, en una carta remitida la pasada semana, en la que consideró que el ministro "estigmatiza" sistemáticamente "la separación de poderes" y "desacredita la autoridad de la Justicia".
El ministro Sarkozy cargó ayer contra las instancias judiciales del departamento de Saint-Denis, al norte de París, el más criminógeno de Francia, por no aplicar penas severas o dejar en libertad a los delincuentes menores, por lo general menores, que la Policía detiene y presenta ante el juez.
"Desde el inicio de este año, el número de encarcelados en el departamento ha bajado un 15,5 por ciento, ante delincuentes cada día más violentos. Esto puede entenderse como una forma de dimisión" de funciones, censuró el dirigente conservador, quien al mismo tiempo subrayó el aumento de los delitos y agresiones, en torno también a un 15%. "
El 46 por ciento de los delitos cometidos en este departamento en 2005 fueron obra de menores de edad. "Me gustaría que me explicasen cómo se impide que un delincuente reincida, si no se tiene la valentía de mandarlo a la cárcel", apostilló Nicolas Sarkozy.
Ésta no es la primera vez que el líder del centroderecha carga contra los jueces. El pasado 8 de junio atacó al Tribunal de Menores de Bobigny por no "haber decidido ni siquiera un encarcelamiento" durante la revuelta de los suburbios de noviembre de 2005. Este tribunal es objeto de las críticas de Interior, pues de los 1651 menores procesados por delitos en 2005, sólo fueron encarcelados 132.
El presidente del Tribunal de Apelación de París, Renaud Chazal de Mauriac, también atacó las declaraciones del presidente de la UMP (centroderecha), que calificó de "injustas" e "inaceptables". "Enfrentar a las instituciones es una decisión estéril que puede revelarse peligrosa y reconfortar a quienes no respetan las leyes", añadió.
Como medida de urgencia, el primer ministro, Dominique de Villepin, reunió hoy a Nicolas Sarkozy, titular de Interior, Jean Louis Borloo, Asuntos Sociales, y Pascal Clément, Justicia, para analizar la "prevención de la delincuencia".