Publicado 05/08/2019 16:14CET

Frontex niega que sus agentes hayan violado los derechos fundamentales de refugiados

Un agente de FRONTEX con inmigrantes ilegales
Un agente de FRONTEX con inmigrantes ilegales - REUTERS - Archivo

Bruselas recuerda que los gobiernos son los competentes de tomar medidas disciplinarias

BRUSELAS, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -

La agencia europea de control de fronteras externas Frontex ha negado "categóricamente" este lunes la implicación de sus efectivos en violaciones de los Derechos Humanos de refugiados e inmigrantes y ha alegado que no tiene poder "sobre el comportamiento" de las fuerzas policiales y los agentes de frontera nacionales de los Gobiernos de la UE.

Documentos internos de Frontex reconocen "el uso excesivo de la fuerza" y "el maltrato a refugiados" por el uso de porras, el gas pimienta y perros de caza como escoltas por parte de agentes de frontera nacionales de Bulgaria, Hungría y Grecia, han informado la cadena pública alemana, ARD, el diario británico 'The Guardian' y el centro de investigación especializado en Derechos Humanos Correctiv.

También denuncian que la utilización de esposas "no se usa de forma necesaria y proporcional" y reconocen la deportación de menores no acompañados, algo "no permitido".

"Frontex rechaza categóricamente cualquier implicación de sus agentes en violaciones de los derechos fundamentales", ha subrayado la agencia a través de un comunicado.

La agencia europea ha dejado claro que "puede suspender a un agente desplegado por Frontex en sus operaciones, pero no tiene autoridad sobre el comportamiento de las fuerzas de policía o de fronteras nacionales ni tiene el poder de llevar a cabo investigaciones en el territorio de los estados miembro de la UE".

Cuando sus agentes "han escrito tales informes en el pasado", Frontex ha contactado "inmediatamente" con las autoridades nacionales "de los países afectados".

Frontex ha incidido en que "si hubiera cualquier indicación de mala conducta o de la violación de los derechos fundamentales cometida por cualquier agente desplegado por Frontex" actuará "en cuanto sea informada del incidente" y ha precisado que "hasta ahora no ha habido ninguna queja presentada contra ningún agente de Frontex".

Desde la agencia europea han expresado su "condena" a "cualquier forma de trato inhumano, retornos sin (el debido) procesamiento o cualquier otra forma de violencia" que "son ilegales en virtud de la Carta Europa de los Derechos Fundamentales".

En este sentido, han subrayado que todos los agentes desplegados por Frontex tienen que respetar su Código de Conducta interno, que les obliga denunciar "inmediatamente" la situación si hay "motivos para creer" que se han violado los Derechos Humanos, tanto en el caso de que las presencien o hayan escuchado algo sobre las mismas.

Así, Frontex ha recordado que se ha puesto en marcha un mecanismo de quejas para denunciar casos que afectan a operaciones de la agencia europea y ha animado a quien tenga "cualquier prueba que sustancie" la implicación "concreta" de sus agentes para "examinar este asunto y tomar acción sin dilación", dejando claro que "todos" sus agentes pueden ser "reconocidos claramente" por llevar el logo de Frontex en sus uniformes nacionales.

LA COMISIÓN "SE TOMA MUY EN SERIO" LAS ALEGACIONES

"La Comisión siempre está preocupada por las informaciones sobre el maltrato de inmigrantes y refugiados y se toma muy en serio tales alegaciones", ha asegurado en rueda de prensa la portavoz del Ejecutivo comunitario, Mina Andreeva.

El Ejecutivo comunitario ha "visto" las informaciones periodísticas y ha insistido en que "cualquier forma de violencia o abuso contra inmigrantes y refugiados es inaceptable".

"Haremos el seguimiento con la agencia europea de Fronteras y Guardacostas, que examinará estas alegaciones para determinar si son verdaderas y hacer el seguimiento apropiado", ha puntualizado la portavoz, que también ha recordado el refuerzo de las normas en 2016 "para garantizar que los Derechos Humanos siempre son respetados" por el personal de Frontex, incluido la introducción de "un mecanismo para vigilar el respeto de los derechos fundamentales en todas las actividades de la agencia" y el nombramiento de un experto "independiente" en Derechos Humanos para ello.

La portavoz comunitaria también ha dejado claro que a la agencia se limita a apoyar a las autoridades nacionales en la gestión de las fronteras externas de la Unión pero no asume su "responsabilidad de proteger sus fronteras en línea con el Derecho de la UE e internacional y de tomar medidas disciplinarias o de otro tipo apropiado en conformidad con el Derecho nacional si es necesario".

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