KATMANDÚ, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Nepal y los rebeldes maoístas sellaron hoy un acuerdo de paz para poner fin a una década de conflicto --que se ha cobrado la vida de más de 13.000 personas-- tras formalizar con sus firmas, un acuerdo de paz en la capital, Katmandú, que allanará la entrada de los líderes guerrilleros en un Gobierno interino.
"Con este acuerdo, el alto el fuego declarado anteriormente este año por el Gobierno como los maoístas será permanente", rezó el texto que sella el acuerdo de paz duradera.
El primer ministro Girija Prasad Koirala y el líder maoísta Prachanda fueron las manos encargadas de ratificar el acuerdo sobre el papel, que fue leído al completo antes por el ministro de Interior, Krishna Prasad Sitaula.
"(El acuerdo) pone fin a más de una década de guerra civil en el país", confirmó Prachanda tras ratificar dicho acuerdo, que llega después de meses de negociaciones centradas en cómo desmantelar las milicias insurgentes e integrarlas en el Ejecutivo nepalí, al que auparon al poder con su apoyo en manifestaciones generalizadas en abril de 2006 contra el régimen dictatorial del monarca Gyanendra.
Al acto, celebrado en el Centro de Convenciones Internacional Birendra, asistieron los líderes políticos, embajadores extranjeros así como otros altos cargos y miembros de la comunidad internacional.
Bajo el acuerdo, los rebeldes ingresarán en el Parlamento interino para el próximo 26 de noviembre, mientras que los maoístas se incorporarán al Ejecutivo transicional para el próximo 1 de diciembre.
El pasado abril, ambas partes suscribieron un alto el fuego después de semanas de protestas en masa que obligaron al rey Gyanendra restaurar los poderes del Parlamento, que usurpó 14 meses antes cuando tomó el poder absoluto.