BUDAPEST 20 Sep. (EP/AP) -
La Policía montada de Budapest cargó contra varios protestantes que lanzaron botellas a la sede del partido Socialista en la madrugada del miércoles, en una nueva oleada de violencia provocada tras conocerse una grabación de mayo filtrada a los medios locales en la que el primer ministro admitía que había mentido repetidamente al país sobre el verdadero estado de la economía húngara para ganar los comicios.
A diferencia de lo ocurrido en días anteriores, no se han producido heridos en el enfrentamiento que mantuvo la Policía con un grupo de disidentes separados de la manifestación central que congrega a 10.000 personas frente al parlamento.
La Policía advirtió de que todavía existe un importante riesgo de que sucedan incidentes violentos por parte de los opositores más radicales del primer ministro húngaro, Ferec Gyurcsany.