NUEVA YORK, 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
La comisión militar que investiga el asesinato de 24 civiles iraquíes en Haditha (Irak) el pasado noviembre por parte de marines estadounidenses sospecha que los implicados destruyeron o escondieron pruebas, según afirma el diario 'The New York Times' citando dos fuentes del Pentágono.
Los investigadores se encontraron con que el diario oficial de la compañía de los marines implicados había sido manipulado, y que un vídeo incriminatorio que había sido grabado por un avión espía no se facilitó a la comisión investigadora hasta que no intervino el 'número dos' de las fuerzas estadounidenses en Irak, el general Peter W. Chiarelli.
Hasta ahora, ya se había sabido que los marines implicados trataron de confundir a la comisión investigadora con sus declaraciones, y que sus superiores pecaron de no haber investigado el caso decididamente, pero es la primera vez que se habla de destrucción de pruebas. Estas conclusiones han sido enviadas en un informe al Servicio de Investigación Naval Criminal, que está investigando el delito.
Este informe revela que en el diario de la compañía, que debe ser un registro oficial de los principales incidentes que sufran, faltaban todas las páginas correspondientes al 19 de noviembre, el día de los asesinatos, y no se han encontrado.
Aunque aún no hay conclusiones definitivas, se ha sabido también que el jefe del comando implicado en los asesinatos, el sargento Frank D. Wuterich, estuvo en el centro de operaciones donde se guarda el diario poco después de este día.
El asesinato de 24 civiles se produjo el pasado 19 de noviembre, después de que un convoy de tres vehículos de marines fuera atacado por una bomba. En el ataque murió un militar y, como respuesta, los marines comenzaron a asaltar las casas cercanas matando a las personas que encontraron dentro. Sus abogados aseguran que se trató sólo de un uso justificado de fuerza letal, porque pensaban que estaban siendo objeto de un ataque concertado de los insurgentes.
El Cuerpo de Marines emitió al día siguiente un comunicado afirmando que 15 personas murieron por la explosión de una bomba. No obstante, varios oficiales han admitido después que incluso en ese momento ya sabían que los marines habían matado a los 24 iraquíes, de los cuales nueve eran presuntos insurgentes.