GINEBRA 11 Oct. (EP/AP) -
La violencia sectaria por parte de milicias armadas y 'escuadrones de la muerte' promueve situaciones en Irak donde los ataques por venganza sectaria no se investigan, denunció hoy el secretario general adjunto de Derechos Humanos de la ONU, Jan Egeland, citando las 100 muertes que a diario se producen en Irak, según las estadísticas que maneja la ONU.
"Muchos de ellos mueren por disparos de bala o han sido torturados hasta la muerte", criticó Egeland y reconoció que "las muertes por venganza parecen estar totalmente fuera de control".
En este sentido, el secretario general adjunto de Derechos Humanos que la "violencia brutal y directa" se ha cebado contra agentes de policía, reclutas, jueces y abogados. Asimismo, las mujeres, añadió, cada vez sufren más ataques y muertes por honor.
Además de las muertes, subrayó el "preocupante deterioro de las condiciones" de vida de los ciudadanos iraquíes, y cifró en más de 315.000 personas las que han tenido que huir de sus casas en los últimos ocho meses debido a la presión de la violencia sectaria y de las operaciones militares a las cuales responsabilizó de estos desplazamientos forzosos.
MÁS DE 300.000 DESPLAZADOS
Por su parte, el ministro de Inmigración iraquí, Abdul Samad Sultan, dijo ayer que más de 300.000 iraquíes se han visto desplazados por la violencia desde la invasión estadounidense en 2003. Egeland, sin embargo, matizó que esta cifra sólo recoge las estadísticas hasta el bombardeo de la mezquita chií de Samarra el pasado mes de febrero y que exacerbó la violencia sectaria.
"Desde entonces, una media de cerca de 9.000 personas se han visto desplazadas (de sus hogares) cada semana", incidió Egeland a los periodistas en la sede de Ginebra, sede de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
Mientras que la Misión de Asistencia de la ONU en Irak advirtió hace un mes de que el número de civiles iraquíes muertos entre julio y agosto suman un total de 6.599 bajas, un número muy superior a las primeras estimaciones, que subrayaron la creciente violencia sectaria en el país, Egeland admitió que la tortura ahora en Irak está más extendida incluso que durante el régimen de Sadam Husein, entre milicias, grupos terroristas y fuerzas gubernamentales que violan las reglas del trato humanitario a los prisioneros.