MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -
Más de un 75 por ciento de la población de Irak apoya un sistema político democrático, pero están divididos, prácticamente al 50%, sobre el papel que el Islam debe ejercer en el gobierno, según un estudio de la Universidad de Michigan (Estados Unidos).
La encuesta revela que un 51 por ciento de los iraquíes está a favor de una fuerte alianza entre gobierno y religión, mientras un 49 por ciento apoya un sistema político secular, informó la Universidad en un comunicado.
El estudio, publicado en el primer número de 2006 de 'Journal of Democracy', se basa en una muestra representativa de 2.325 iraquíes, realizada en noviembre y diciembre de 2004 con financiación de la Fundación Nacional de Ciencias. El sondeo fue realizado en colaboración con el Instituto Independiente de Estudios de Administración y Sociedades Civiles, con sede en Bagdad.
La muestra se realizó en Bagdad y en 16 de las 18 provincias de Irak, incluidos chiíes, suníes y kurdos en la misma proporción que están representados en la población. Los investigadores no pudieron estudiar las preferencias de los residentes de Ninawa (Mosul) por riesgos de seguridad y de Dahuk, por oposición de las autoridades locales.
"La mayoría de los iraquíes, de los tres grupos étnicos- religiosos más importantes del país expresaron su apoyo por la democracia sobre los sistemas políticos autoritarios", explicó en un comunicado el autor principal del informe, Mark Tessler, analista político de la Universidad de Michigan.
Sin embargo, Tessler, y sus coautores, Mansoor Moaddell y Ronald Inglehart, encontraron diferencias importantes sobre las preferencias sobre tipos de democracia en los distintos grupos.
Así, los kurdos y suníes apoyaron una democracia secular, en la que la religión no tiene un papel político formal, mientras que los chiíes, que representan alrededor de un 60 por ciento de la población, se mostraron en favor de una democracia islámica, en la que personas con fuertes creencias religiosas ocupen cargos públicos y el gobierno otorgue más peso a las leyes islámicas.
La Constitución iraquí, recientemente aprobada, incluye una cláusula que apoya la ley islámica, pero el asunto clave es hasta qué punto el gobierno hará interpretaciones estrictas de las leyes islámicas.
DERECHOS DE LAS MUJERES
Las opiniones sobre el papel de la religión en el gobierno civil guardan cierta correlación con las actitudes respecto al papel de la mujer. "Los que tienen una postura más liberal creen que el Islam, correctamente interpretado, otorga los mismos derechos a las mujeres y a los hombres", explicó Tessler, mientras que "los que tienen una postura más conservadora creen que la religión da a la mujer una posición distinta e inferior al hombre en numerosas áreas de importancia".
Los participantes en el estudio que apoyan la democracia islámica creen que la educación de los niños es más importante que la educación de niñas, se oponen a la mezcla de sexos en las universidades y creen que es aceptable para un hombre tener más de una esposa, según el estudio.
"Considerando la violencia e incertidumbre que dominaba Irak cuando se realizó este sondeo, la información ofrece optimismo en algunos aspectos de importancia", concluyen los autores. "Hay un amplio apoyo a la democracia y la mayoría le da más importancia a la creación de una identidad nacional común que a preservar y proteger los intereses especiales de su grupo".
"Desgraciadamente, hay un desacuerdo fundamental sobre el papel que el Islam debe tener en los asuntos políticos, y este desacuerdo fortalece las diferencias entre las mayores comunidades étnicas religiosas de Irak", finalizan los investigadores.