MADRID, 12 ago. (EUROPA PRESS)
Un nuevo día de conflicto en Líbano ha visto asomar la luz tras el anuncio del Gobierno israelí de que tiene prevista la entrada en vigor de un alto el fuego con la milicia chií libanesa Hezbolá -que ha aceptado la resolución- a última hora de hoy domingo o primera del lunes, según informaron fuentes oficiales. Sin embargo, ésta buena noticia ha llegado después de que Israel triplicara el número de tropas en Líbano como parte de su ofensiva terrestre y que podría prolongarse una semana más. Líbano también ha sufrido por el cielo el ataque de Israel en Rachaf, a 14 kilómetros de la frontera que une ambos países, donde 15 civiles han muerto víctimas de un bombardeo de las fuerzas aéreas israelíes.
Por su parte, el líder de la milicia chií-libanesa Hezbolá, Hassan Nasralá, aseguró que la organización soportará la resolución de alto el fuego aprobada la pasada madrugada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pero continuará luchando mientras las tropas israelíes permanezcan en el sur de Líbano.
El anuncio de que Israel podría anunciar hoy el alto el fuego contradice las palabras del jefe del Estado Mayor de Defensa, el general Dan Halutz, que afirmó que su país no retirará sus tropas hasta que lleguen a la zonas la Fuerza Provisional de la ONU para el sur del Líbano (UNIFIL), como parte del acuerdo. Algo que podría no pasar hasta dentro de una semana. Según explicó el enviado especial del secretario general de la ONU para Oriente Próximo, Álvaro del Soto, las fuerzas internacionales llegarán en "cuestión de días", si bien el calendario aún no está establecido. No obstante, de entrar en vigor el alto el fuego, Líbano y la ONU desplegarían conjuntamente sus fuerzas al tiempo que Israel retiraría los 10.000 efectivos que tiene desplegados en territorio libanés.
Entre tanto, la ofensiva sigue haciendo mella en la población civil del país, que sufre en cada ataque la muerte y la destrucción.
15 MUERTOS CIVILES EN RACHAF.
Fue el caso de la ciudad de Rachaf, a 14 kilómetros de la frontera entre los países del conflicto, que ayer fue sacudida por las bombas de los aviones israelíes. El ataque, uno de los primeros después de que la ONU aprobara la resolución 1701 para solicitar el alto el fuego en Líbano, acabó con la vida de quince civiles libaneses. Además, la aviación israelí alcanzó varios objetivos en el norte, el este y el sur del país desde primeras horas de la mañana del sábado, y en uno de ellos quedó destruido el puente que une las ciudades de Tiro y Nabatiyeh, en el sur del país.
La resolución 1701 aprobada de forma unánime por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas solicita el cese completo de las hostilidades entre Hezbolá e Israel, la liberación de los soldados israelíes secuestrados y la implementación de una fuerza conjunta del Ejército libanés y de la Fuerza Provisional de la ONU en el sur del Líbano (UNIFIL), que tomará el control del sur del país y de la zona delimitada por la Línea Azul toda vez que las fuerzas israelíes se retiren del territorio "lo antes posible".