ROMA 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
Cerca de 600 jóvenes celebran desde ayer en varias ciudades italianas las miniolimpiadas 'javieradas', en las que participan estudiantes de los últimos años de las escuelas superiores de los centros escolares de los Jesuias procedentes de diez paíse.
Según el servicio de información de Obras Misionales Pontificias (OMP), los participantes, seguidos por un centenar de acompañantes, se enfrentarán en seis disciplinas --baloncesto, fútbol, voleibol, rugby, combinación natación-atletismo, volley playa-- en diversas ciudades italianas, San Pellegrino Terme (Bérgamo), Palermo, Turín, Padua y Roma. Los jóvenes provienen de Italia, España, Portugal, Dinamarca, Holanda, Polonia, Albania, Francia, Líbano y Australia.
Las 'javieradas' son "una de las iniciativas organizadas por la Provincia de Italia de la Compañía de Jesús para celebrar un año especial para los Jesuitas", informaron las OMP. En 2006 se celebran el 450 Aniversario de la muerte de San Ignacio, fundador de la Compañía de Jesús, y el 500 Aniversario del nacimiento de San Francisco Javier y del Beato Pedro Fabro, dos de los primeros compañeros de Ignacio.
"Con las javieradas se ha querido dar particular relieve a la figura de San Francisco Javier, sobre todo porque representa el espíritu de la Misión que desde sus orígenes caracteriza a la Compañía de Jesús, difundida ya desde sus primeros años, en todos los continentes", agrega el servicio de información de las Obras Misionales Pontificias.
Los jesuitas han creado una red de escuelas a nivel mundial, en la que han prestado siempre una particular atención al cuidado del cuerpo a través del deporte.
Las 'javieradas' italianas comenzaron ayer domingo con una Misa presidida por el Prepósito general de los Jesuitas, el padre Peter Hans Kolvenbach, en la Iglesia de San Ignacio de Roma. Después los participantes se dirigieron hacia las distintas sedes de los juegos.
Además de las competiciones deportivas, en cada sede se desarrollarán momentos de animación espiritual, visitas culturales y debates sobre las grandes cuestiones sociales del mundo, afrontadas con una fuerte connotación misionera, en el espíritu de San Francisco Javier.