ROMA 31 May. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) -
El primer acto del gobierno de Romano Prodi, de su ministro de Justicia, Clemente Mastella y del nuevo presidente de la República, Giorgio Napolitano, fue conceder el indulto al miembro de la extrema izquierda Ovidio Bompressi, gravemente enfermo y condenado a 22 años por el homicidio del comisario Luigi Calabresi.
El indulto a Bompressi, ex militante del grupo extremista de los años 70 "Lotta Continua" y en arresto domiciliario desde hace algunos años, había levantado una gran polémica después de que en la pasada legislatura el ministro de Justicia, Roberto Castelli, se opuso a conceder el indulto a pesar de que el anterior presidente de la República Carlo Azeglio Ciampi se lo había pedido.
De hecho, Ciampi presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional en el que se pide que se aclare si el jefe de Estado tiene la exclusividad de conceder los indultos, ante la decisión del ministro de Justicia de no firmar el decreto de gracia. El Tribunal Constitucional decidió a favor del presidente de la República pero Castelli nunca llegó a firmar el decreto.
Esta mañana, el nuevo ministro envió la documentación para conceder la gracia y poco después el presidente Napolitano firmó el indulto siguiendo el dictamen el Tribunal Constitucional que aclaró que el poder de la gracia es del presidente de la República y que el ministro de Justicia no puede crear obstáculos en el procedimiento.
Bompressi fue condenado junto a Adriano Sofri y Giorgio Pietrostefani por el asesinato de un comisario de policía, cometido en 1972. Tras varios años de encarcelamiento, procesos condenatorios, apelaciones y absoluciones, fueron condenados a 22 años de cárcel en 1997 debido al único testimonio de un arrepentido.
Los tres siempre se han declarado inocentes y muchos sectores del mundo intelectual y político defienden su inocencia y denuncian un juicio "lleno de irregularidades".
Pero además Mastella anunció que también está a favor de la gracia de Sofri, que también está gravemente enfermo y que se encuentra aún en prisión, aunque se podría alargar el tiempo para la concesión del indulto ya que Sofri nunca pidió un acto de clemencia.