Publicado 21/06/2022 12:47

Johnson asegura que "no cederá" ante las demandas del sindicato ferroviario y aboga por introducir reformas

El primer ministro británico, Boris Johnson.
El primer ministro británico, Boris Johnson. - Alberto Pezzali/PA Wire/dpa

Cientos de pasajeros sufren atrasos en el marco de la mayor huelga del sector en décadas

MADRID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson ha asegurado este martes que "no cederá" ante las demandas realizadas por el Sindicato Nacional de Trabajadores de Ferrocarriles, Mar y Transportes (RMT) al inicio de la mayor huelga ferroviaria de los últimos 30 años y ha instado al Gobierno a "seguir su curso" e impulsar reformas.

Así, ha destacado que una reforma en el sector es "esencial" y ha recordado que las autoridades están realizando "más inversiones" en la industria ferroviaria que cualquier otro gobierno anterior y ha manifestado que el plan integral ferroviario tiene un valor de 96.000 millones de libras (unos 111.000 millones de euros), algo que considera "transformador".

No obstante, ha recalcado que estas inversiones "no son posibles sin una reforma". "Si vamos a llevar a cabo estas inversiones colosales, que hemos dicho que es necesario, tenemos que reformar... No puede ser que algunas oficinas estén vendiendo un billete por hora. Necesitamos que esa gente interactúe con los pasajeros, con los clientes", ha afirmado, tal y como ha recogido la cadena de televisión Sky News.

Para ello, ha insistido, "necesitamos que le sindicato se siente a hablar con Network Rail", la principal empresa propietaria de la red ferroviaria de Inglaterra, Escocia y Gales. Además, ha hecho hincapié en que estas reformas permitirán "reducir costes".

En este sentido, ha alertado de que si el programa de modernización no sale adelante, "los precios de los billetes serán más caros". "Si no hacemos esto, las grandes compañías, esta gran industria, se verá sometida a una gran presión que se traducirá en un aumento del precio de los billetes, y la gente dejará de usar el tren", ha aseverado. "Esto sería un desastre para el país y para nuestra economía", ha continuado.

Este mismo martes, el ministro de Transporte, Grant Shapps, ha indicado que su implicación en las conversaciones con el sindicato "no facilitará necesariamente un acuerdo entre las partes que ponga fin a la disputa", según informaciones del diario 'The Guardian'.

"Si creemos que existe una posibilidad entre un millón de que mi presencia en la mesa de negociaciones ayude a resolver esto, allí estaré, pero ellos han dicho que jamás negociarán con un Gobierno conservador", ha señalado.

A su vez, ha recordado que la última vez que los laboristas estuvieron en el poder, no se involucraron en las "disputas industriales" a pesar de que ahora presionan al Gobierno para que se siente a la mesa.

Por su parte, el presidente ejecutivo de Network Rail ha puntualizado que si la modernización del sistema permite que la red ferroviaria sea más efectiva, esto podría llevar a un aumento de los salarios de los trabajadores del sector y ha lamentado que el sindicato se oponga a las reformas.

ATRASOS Y PROBLEMAS EN EL SERVICIO

A partir de este martes, cientos de pasajeros se han visto ya afectados por los atrasos registrados en el marco de la huelga, que está previsto que dure tres días y con la que el sindicato, que cuenta con unos 40.000 afiliados, busca "avanzar hacia la siguiente fase de la campaña", según declaraciones del secretario general del sindicato, Mick Lynch.

Miles de servicios han quedado cancelados y solo unos 4.500 seguirán disponibles a lo largo de la jornada, principalmente en las líneas más importantes. Lynch, por su parte, ha asegurado que el sindicato "jamás ha dejado las conversaciones" y ha declarado que mantiene "una relación cordial" con las trece empresas operadoras de trenes pese a sus discrepancias sobre las retribuciones.

Los representantes de los trabajadores han pedido reunirse con algunos de los ministros dado que son los Ministerios de Hacienda y Transporte los que controlan los contratos y la financiación de estas operadoras. Shapps ha emplazado a las propias operadoras a negociar, pero fuentes de las empresas han alegado que desde el Gobierno les han instado a no ofrecer aumentos salariales.

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