Juegos violentos, internet y mala relación con los compañeros de clase, posibles causas de la matanza

Actualizado 12/03/2009 14:13:36 CET
- Reuters

BERLIN, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un día después de que Alemania se viera conmocionada con la matanza de quince personas obra de un adolescente de 17 años en la localidad de Winnenden, comienzan a salir a la luz los posibles motivos que llevaron a Tim K. a tomar un arma y matar a todas las personas que se fue encontrando en su camino hasta suicidarse. Como en casos similares, el cóctel parece coincidir: videojuegos violentos, internet y falta de amigos por una mala relación con sus compañeros de clase.

"El motivo está relacionado con internet", señaló el portavoz de la Policía de Waiblingen --encargada del caso--, Klaus Hinderer. Según la Policía, en el ordenador del joven se ha encontrado un juego de guerra.

Por su parte, el comisario de la Policía de esta localidad, Ralf Michelfelder, reconoció que se ha estudiado el entorno del agresor y "ya tenemos el primer indicio para un motivo" de la masacre, si bien no quiso entrar en detalles. En el ordenador del adolescente, además del juego violento, también se habrían encontrado enlaces a chats.

Asimismo, los testimonios que recogen hoy todos los medios alemanes de las personas que le conocieron parecen apuntar a una mala relación con los compañeros de clase y en particular con una profesora, e incluso se habla de posible 'mobbing'. Una chica de 12 años, Fabienne B., asegura haber recibido una carta de Tim K. hace tres semanas. "Escribe a sus padres y les dice que lo siente y que no puede más", señaló la adolescente.

Según relató a 'Bild' un vecino, cuando se le encontraba en el parque "siempre se quejaba de una profesora porque le presionaba y le amenazaba con tirarle a la papelera". De acuerdo con este vecino, Tim "la odiaba, como a las mujeres en su conjunto". Esto podría explicar el hecho, ya resaltado ayer por la Policía, de que la mayoría de las víctimas de su antiguo instituto fueran mujeres --ocho alumnas y tres profesoras, del total de doce muertos--.

Por su parte, un adolescente del barrio explicó a este mismo diario que dado que sus padres conocían a los del agresor le habían "rogado que jugara con él, porque no tenía ningún amigo". Según este joven, Tim K. tenía en su habitación "al menos 30 armas de aire comprimido colgadas de la pared".

POSIBLES CONTRA LOS PADRES

Entretanto, la Policía informó hoy de que los padres del agresor han abandonado Winnenden porque quieren estar tranquilos. Lo cierto es que el padre de Tim K. está en el ojo del huracán, ya que disponía de un importante arsenal en su casa --armas todas ellas con licencia-- y aparentemente no había establecido la suficiente seguridad para impedir que su hijo tuviera acceso a él.

Según el jefe de la Policía de Waiblingen, "todo apunta a una negligencia del padre en lo que se refiere a la custodia de un arma". Así las cosas, indicó que deberán ser los fiscales los que determinen si hubo una infracción de la ley de posesión de armas y por tanto si "se tomarán medidas contra los padres o el padre".

Entretanto el instituto Albertville, donde comenzó ayer la matanza poco después de las 9:30 horas, permanece cerrado hasta nueva orden y en él la Policía ha encontrado numerosa munición que presuntamente se le cayó al agresor durante su apresurada huida.

Mientras, las víctimas en primera persona de los disparos de Tim K. en varias aulas y en los pasillos y los familiares de los fallecidos siguen recibiendo atención psicológica para tratar de superar la tragedia vivida.

Por otra parte, todavía continúan ingresados en el hospital nueve heridos del tiroteo, si bien la vida de ninguno de ellos corre peligro y de hecho se espera que tres de ellos puedan ser dados de alta muy pronto. Se trataría de cinco alumnos, dos profesores y dos agentes.