PRISTINA (SERBIA Y MONTENEGRO), 2 (EP/AP)
Un ex comandante rebelde acusado de crímenes de guerra por Belgrado ha recibido el encargo de dirigir el nuevo gobierno de Kosovo, en un gesto que podría dañar las ya de por sí tensas relaciones con Serbia. El presidente kosovar, Fatmir Sejdiu, emitió una declaración pidiendo al teniente general Agim Ceku, ex dirigente del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) que se convierta en el nuevo primer ministro y forme gobierno.
El Parlamento de Kosovo se reunirá en los próximos días para aprobar una nueva coalición de gobierno, después de que el primer ministro de la provincia, Bajram Kosumi, dimitiera ayer.
Ceku dijo hoy que estaba dispuesto a asumir el poder: "Si me lo piden, estoy dispuesto a hacer mi contribución por el bien de Kosovo", declaró tras reunirse con el responsable de la misión de la ONU en Kosovo, Soren Jessen-Petersen, quien, según él, le ofreció su "pleno apoyo" si es elegido.
Ceku, de 44 años, se unió al Ejército croata en su lucha contra los serbios durante la desmembración de Yugoslavia a principios de los 90. Las autoridades serbias le acusan de cometer crímenes de guerra contra civiles serbios y han emitido una orden de arresto. El ex comandante del ELK niega estos cargos.
Ceku dirige actualmente el Cuerpo de Protección de Kosovo, una organización civil de emergencia que los albaneses consideran clave para su futuro Ejército.
Las autoridades serbias habían calificado hoy la posible desiganción de Ceku de provocación y de señal de que la postura de Kosovo se está endureciendo en las conversaciones sobre el futuro de la provincia, que comenzaron el pasado 20 de febrero en Viena bajo los auspicios de la ONU.
"Muestra que los albaneses han abandonado un posible compromiso y se dirigen hacia una postura más radical en las conversaciones sobre Kosovo", declaró Goran Bogdanovic, miembro de la delegación serbia en las conversaciones a la emisora B-92.