El Kurdistán ofrece a Irak un despliegue conjunto supervisado por la coalición en el paso fronterizo con Turquía

Actualizado 02/11/2017 8:00:57 CET

BAGDAD, 2 Nov. (Reuters/EP) -

El gobierno de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí ha ofrecido este jueves un despliegue conjunto con las fuerzas de seguridad federales en el paso fronterizo con Turquía, proponiendo que cuente con la participación de observadores de la coalición que encabeza Estados Unidos contra el grupo yihadista Estado Islámico.

El comunicado del Departamento de Defensa del Kurdistán iraquí ha indicado que se trata de "un gesto de buena voluntad y un ejercicio de construcción de confianza", agregando que la medida "garantiza un acuerdo limitado y temporal hasta que se alcance uno que vaya en línea con la Constitución".

Las fuerzas de seguridad del Gobierno central se hicieron el martes con el control de Ibrahim Jalil, el principal paso fronterizo entre Irak y Turquía, que hasta ahora estaba en manos de los pershmerga --las tropas del Kurdistán--, si bien las autoridades kurdas aseguraron que se trata de algo temporal.

Los militares iraquíes y turcos que desde el pasado 18 de septiembre participaban en las maniobras conjuntas 'Sirnak' en la línea limítrofe avanzaron a primera hora del día hacia Ibrahim Jalil, conocido como Habur en la nación euroasiática.

"Ya está oficialmente bajo el completo control del Gobierno iraquí", dijo posteriormente el capitán de la Policía fronteriza iraquí Alí Abdul Ilah.

Sin embargo, las autoridades kurdas lo negaron. "Las noticias de que tropas iraquíes y kurdas han tomado el principal cruce entre el Kurdistán y Turquía son infundadas", escribió en Twitter Hemin Haurami, asesor del entonces presidente kurdo, Masud Barzani.

La oferta de las autoridades de la región se enmarca en la crisis política derivada del referéndum de independencia kurdo celebrado el 25 de septiembre --que se saldó con una victoria del 'sí' por más del 90 por ciento--.

El Gobierno central insiste en su demanda de que el Kurdistán iraquí cancele los resultados de la consulta, mientras que la región ha ofrecido detener sus operaciones militares y suspender los resultados de la votación a cambio de la apertura de un diálogo fundamentado en la Constitución del país.

La consulta popular, calificada de ilegal por Bagdad, también se llevó a cabo en áreas en disputa, entre ellas la provincia de Kirkuk, una zona que alberga grandes yacimientos de petróleo. El 16 de octubre, Al Abadi lanzó una operación para recuperar la provincia controlada desde 2014 por los peshmerga.

Ese mismo día los militares iraquíes tomaron el control de Kirkuk y varias instalaciones estratégicas. El Gobierno del Kurdistán iraquí ofreció a Bagdad declarar un alto el fuego y empezar el diálogo y a cambio prometió congelar los resultados del referéndum de autodeterminación.

La crisis política derivada del referéndum ha llevado al presidente del Kurdistán iraquí, Masud Barzani, a anunciar que renunciaba a buscar la reelección --para lo cual tenía que modificar la legislación--, dejando el cargo este mismo miércoles.

Barzani era presidente del Kurdistán desde 2005. Ganó las elecciones de 2009 y su mandato se prorrogó a partir de 2013 en hasta dos ocasiones. Con anterioridad, fue clave en la construcción de las instituciones autónomas kurdas en Irak.

Su anuncio de abandonar el cargo el 1 de noviembre desencadenó un ataque contra el Parlamento en protesta por la decisión, así como ataques contra sedes de partidos políticos en la región semiautónoma.

En el marco de los mismos fue asesinado Ekrem Serif, cámara de la cadena de televisión Kurdistan TV, cadena vinculada con el Partido Democrático del Kurdistán (PDK).

Tras la salida del poder de Barzani, es el primer ministro de la región semiautónoma, Nechirvan Barzani, quien ha quedado al frente de forma temporal de la toma de decisiones, hasta la celebración de elecciones.