BEIRUT 16 May. (EP/AP) -
Las facciones políticas rivales de Líbano no consiguieron llegar a un acuerdo sobre si forzar al presidente libanés, Emile Lahoud, a dimitir y sobre quién le sustituiría en el cargo, según indicó uno de los participantes, por lo que de momento el jefe de Estado pro-sirio continúa en el cargo por ahora y probablemente seguirá hasta que expire su mandato a finales del próximo año.
La renuncia de Lahoud ha sido una de las demandas clave de las facciones anti-sirias desde que Damasco retiró sus tropas de Líbano hace más de un año, poniendo fin a 29 años de control político y militar en el país. Lahoud ha rechazado dimitir, y sus detractores no cuentan con suficientes votos en el Parlamento para destituirle.
Catorce políticos, tanto pro-sirios como anti-sirios, así como cristianos y musulmanes, intentan desde marzo romper el punto muerto sobre el futuro de Lahoud además de decidir cómo desarmar a la milicia libanesa Hezbolá, aliada de Damasco.
Ali Hassan Jalil, un diputado y ayudante del presidente del Parlamento, Nabih Berri, indicó hoy que la cuestión presidencial fue abordada "negativamente" y que la conferencia optó por pasar a discutir sobre las armas de Hezbolá. Una resolución de la ONU de septiembre de 2004 insta a Hezbolá a desarmarse pero el grupo radical, apoyado por Irán y Siria, se ha negado a hacerlo.
El primer ministro libanés, Fuad Saniora, admitió ayer que los progresos en el diálogo nacional están siendo lentos, pero dijo que "no tenemos otra opción que sentarnos juntos y discutir todas estas cuestiones y alcanzar un consenso".