Actualizado 06/07/2015 06:45 CET

Libia advierte al Consejo de Seguridad de la ONU de que podría desencadenarse otra guerra civil

NUEVA YORK, 27 Ago. (Reuters/EP) -

Libia ha advertido este miércoles al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de que podría desencadenarse otra guerra civil en el país, debido a los combates entre milicias rivales en Trípoli y Benghazi, a lo que sus 15 miembros han respondido con un fortalecimiento de las sanciones y del embargo de armas.

"La situación en Libia se ha complicado aún más desde el pasado 13 de julio y podría derivar en una guerra civil, si no somos cuidadosos y sabios con nuestras acciones", ha dicho el embajador libio ante la ONU, Ibrahim Dabbashi.

Dabbashi ha explicado que, "aunque había descartado una guerra civil, la situación ha cambiado". "Antes, los incidentes de seguridad eran limitados, pero ahora hay milicias fuertemente armadas enfrentándose alrededor de Trípoli y cada una tiene sus propios aliados en otras regiones del país", ha señalado.

En respuesta, el máximo órgano ejecutivo de la ONU ha aprobado una resolución en la que endurece las sanciones contra los grupos e individuos que amenazan la paz y la estabilidad del país y el embargo de armas sobre Libia.

Las autoridades libias habían solicitado al Consejo de Seguridad que desplegara una misión de paz en el país, pero sus 15 miembros han considerado que la situación aún es demasiado volátil como para enviar 'cascos azules'.

LOS COMBATES EN TRÍPOLI

Los enfrentamientos en Trípoli comenzaron el pasado 13 de julio, cuando milicianos de distintas brigadas islamistas lanzaron la 'Operación Amanecer' para arrebatar el aeropuerto internacional a las brigadas de tendencia liberal originarias de Zintan que controlan estas instalaciones desde la caída del régimen de Muamar Gadafi.

Las milicias islamistas aliadas finalmente lograron este fin de semana tomar el aeropuerto internacional de Trípoli, tras lo cual acusaron a la aviación egipcia de bombardear sus posiciones, algo que ha sido parcialmente confirmado por Estados Unidos, aunque El Cairo lo ha negado tajantemente.

Todas estas brigadas, tanto las atacantes como las que controlan el aeropuerto internacional de Trípoli son reconocidas oficialmente como fuerzas legales por el Gobierno libio, por lo que formalmente están bajo su control.

Libia vive una gran inestabilidad desde la caída del Gobierno de Gadafi, el 20 de octubre de 2011, debido, sobre todo, a la negativa de las milicias que ayudaron a derrocarle a entregar las armas y unirse a las fuerzas regulares.

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