Más de 10.000 sirios han cruzado a Irak desde el inicio de la ofensiva turca en Siria

Publicado 24/10/2019 17:51:25CET
Campo de refugiados de Bardarash, en Irak
Campo de refugiados de Bardarash, en Irak - REUTERS / ARI JALAL

MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

Más de 10.000 refugiados sirios han cruzado a territorio iraquí desde que Turquía lanzó el 9 de octubre su ofensiva militar en la parte noreste de Siria y el campo que los acoge, el de Bardarash, está ya casi al límite de su capacidad, han denunciado varias organizaciones.

La ONU estima que casi 180.000 personas han abandonado sus hogares en Siria desde que comenzó la operación, entre ellos casi 80.000 niños. De estos desplazados, más de 10.000 han optado por refugiarse en el vecino Irak desde el pasado lunes, de los cuales tres cuartas partes son mujeres y niños.

La mayoría de los refugiados recalan en el campo de Bardarash, que podría sobrepasar su límite la próxima semana, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). La agencia calcula que, de media, llegan entre 900 y 1.200 personas cada día, aunque el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) ha asegurado que en las últimas 24 horas más de 1.700 personas han cruzado la frontera.

El campo alberga ya a más de 10.000 personas, por lo que el NRC también prevé que "pronto" cubra las 12.000 plazas máximas. ACNUR ha confirmado que parte de los refugiados que han llegado a este enclave lo han abandonado para juntarse con otros familiares que viven en zonas cercanas.

"ESTO NO ES VIDA"

Amina, de 64 años, llegó el jueves junto a sus dos hijas y otros parientes al campo de Bardarash tras escapar de los bombardeos y reconoce que "no ha parado de llorar". "Nuestra situación es mala. Vivíamos en una casa limpia y grande. No es comparable a vivir aquí", lamenta esta mujer, al recordar en declaraciones a ACNUR su hogar en Al Malikiyah.

Durante el camino, se encontró con cientos más que, como ella, también "estaban huyendo". "Vi a una mujer caminar con dos niños mientras sostenía en brazos a un bebé. También había ancianos. Puedes imaginarte cómo está todo cuando ves a tantas personas huyendo a la vez", explica.

ACNUR registra todas estas llegadas y proporciona una primera ayuda básica que incluye la cesión de una tienda y la entrega de mantas y colchones. Amina teme que la situación empeore si llega la lluvia y el agua entra en su tienda, expuesta a inclemencias meteorológicas.

"Tenemos que parar esta guerra. Esto no es vida. Somos seres humanos y queremos vivir en paz en nuestra tierra", reclama.

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