Más de 1.500 muertos o heridos civiles en Afganistán durante julio, el mes más sangriento desde mayo de 2017

Publicado 03/08/2019 19:53:27CET
Policía afgano en Nangarhar
Policía afgano en NangarharREUTERS / PARWIZ PARWIZ - Archivo

MADRID, 3 Ago. (EUROPA PRESS) -

Más de 1.500 civiles han resultado muertos o heridos por la guerra en Afganistán durante el pasado mes de julio, el más sangriento en el país centroasiático desde mayo de 2017, según las cifras de la Misión de Naciones Unidas en el país, UNAMA.

Afganistán ha sido escenario de un repunte de la violencia armada coincidiendo con los esfuerzos de paz de las últimas semanas entre los talibán y Estados Unidos, según ha recordado el representante especial de la Secretaría General de la ONU para Afganistán, Tadamichi Yamamoto.

"Pido a todas las partes que no intensifiquen las operaciones bajo la falsa premisa de que ostentarán una posición más fuerte en las conversaciones de paz. La escalada del conflicto acaba siempre con el mismo resultado: una mayor pérdida de vidas civiles", ha lamentado.

De hecho, la UNAMA ha documentado un progresivo aumento en el número de ataques de la insurgencia talibán en zonas urbanas, como el perpetrado el 1 de julio, contra un centro logístico del Ejército afgano en la capital, Kabul, donde murieron siete civiles y otros 144 resultaron heridos.

El uso de artefactos explosivos improvisados ha provocado más del 50 por ciento de estas víctimas. Estas bombas son empleadas tanto por los talibán como por la sección afgana de la organización terrorista Estado Islámico, la denominada Estado Islámico - Jorasán, responsable de un ataque suicida el 25 de julio en Kabul contra un autobús del Ministerio de Minas y Petróleo y una explosión dirigida a los seervicios de emergencias. Siete civiles fueron asesinados, incluidas seis mujeres y un niño de tres años, con otros 32 heridos.

Mientras tanto, la declaración de la ONU avisa de que las víctimas civiles de las operaciones de las Fuerzas Progubernamentales (PGF) permanecen en niveles preocupantes, principalmente de las operaciones aéreas.

En Maiden Wardak, durante la noche del 8 al 9 de julio, las fuerzas especiales del Directorio de Seguridad Naconal ingresaron a una clínica médica e interrogaron a los trabajadores de la salud. Las fuerzas especiales mataron a tres hombres civiles, dos de los cuales trabajaban en la clínica y uno de los cuales acompañaba a un paciente.

El 19 de julio, en el distrito de Bala Murghab, provincia de Badghis, las fuerzas progubernamentales llevaron a cabo un ataque aéreo que destruyó una casa residencial y causó la muerte de siete civiles, incluidos tres niños y una mujer, con tres civiles más heridos, incluido un bebé, por poner otro ejemplo.

Al menos 3.812 civiles han muerto o han resultado heridos a causa de la violencia en Afganistán durante la primera mitad de 2019, según un informe de Naciones Unidas, que señala que se ha producido un aumento de las víctimas a manos de las fuerzas gubernamentales y de aquellas encabezadas por la OTAN.

Aunque el número de civiles muertos y heridos es un 27 por ciento inferior al del mismo período en 2018, el año que se registró un número récord de víctimas civiles documentadas, la ONU ha alertado de que esta tendencia podría aumentar de cara al segundo semestre de este año.

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