Miles de personas se manifiestan contra el Gobierno en las localidades de Faluya y Ramadi

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 20:53

MADRID 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

Miles de iraquíes se han manifestado este viernes en las localidades de Faluya y Ramadi, ambas ubicadas en la provincia de Anbar (oeste), en una nueva jornada de protestas contra el Gobierno, según ha informado la agencia iraquí de noticias NINA.

En las últimas semanas se han registrado múltiples protestas contra la escasez de servicios públicos y el deterioro de la situación de seguridad, siendo Anbar el epicentro de las mismas. Durante la jornada, los manifestantes han advertido contra los intentos de las fuerzas de seguridad de desmantelar sus acampadas.

Las protestas están encabezadas por la comunidad suní, que acusa al primer ministro del país, Nuri al Maliki, de discriminar a la comunidad y de encontrarse bajo la influencia de Irán. La situación política ha deteriorado en el país árabe tras el viaje del presidente, Jalal Talabani, a Alemania para recibir tratamiento médico tras sufrir un infarto en diciembre.

Las tensiones entre la comunidad suní y Al Maliki, chií, se incrementaron el 20 de diciembre después de que el ministro de Finanzas de Irak, Rafei el Essawi, denunciara el secuestro de alrededor de 150 personas durante una serie de redadas ejecutadas por "una milicia" en su vivienda, su oficina y la sede del ministerio en Bagdad.

La denuncia del secuestro de 150 personas emitida por El Essawi se sumó al malestar existente entre ambas comunidades desde la decisión de un tribunal iraquí de decretar pena de muerte contra el exvicepresidente Tareq al Hashemi --en el cargo en el momento de la condena-- por su responsabilidad en los asesinatos de una abogada y un militar, que habrían sido ejecutados por una supuesta red de escuadrones de la muerte.

Sobre Al Hashemi pesa una 'alerta roja' de arresto de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) a petición del Gobierno de Irak, aunque el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que no detendría ni entregaría al exvicepresidente iraquí.

Al Hashemi, un destacado dirigente suní, huyó de Bagdad en diciembre de 2011 después de que el Gobierno dictara una orden de arresto contra él por la supuesta organización de escuadrones de la muerte. El acusado ha negado todos los cargos y ha denunciado que el caso tiene motivos políticos.

En la actualidad se encuentra en Estambul, desde donde se ha negado a asistir al juicio que se sigue actualmente contra él en Bagdad, con el argumento de que Al Maliki controla el tribunal.

NUEVA CONVOCATORIA

Este sábado será una nueva jornada de protestas, en esta ocasión en Bagdad, después de que se hayan convocado manifestaciones para reclamar la cancelación de las pensiones de los parlamentarios, si bien el Ministerio del Interior no ha concedido su permiso a la celebración de las mismas, argumentando "desafíos de seguridad y problemas de tráfico".

El Ministerio del Interior emitió un comunicado el martes explicando que las fuerzas de seguridad actuarán con firmeza ante las manifestaciones debido a "la amenaza terrorista que suponen Al Qaeda y los grupos baazistas, así como las agendas regionales que buscan debilitar Irak".

La legislación iraquí no especifica claramente qué organismo es el encargado de regular la celebración de manifestaciones, incluyendo la entrega de permisos, que pueden ser expedidos por el consejo provincial de Bagdad, si bien el gobernador, Alí Tamimi, y el portavoz del Ministerio del Interior, Saad Maan, han dicho que es sólo el ministerio el que está capacitado para tal tarea.

Tamimi, que pertenece a la formación opositora Bloque Sadr, ha indicado que la autoridad del consejo provincial para emitir las autorizaciones fue arrebatada por el Gobierno durante el mandato de su predecesor, al tiempo que ha criticado al Ministerio del Interior por prohibir las manifestaciones.

CRÍTICAS DE ONG

En respuesta a la prohibición, las organizaciones no gubernamentales Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional (AI) han solicitado al Gobierno que revierta su decisión y que permita la celebración de las mismas en respeto al derecho de la población a manifestarse de forma pacífica.

Así, HRW pidió a las autoridades que expliquen su decisión de prohibir las manifestaciones y subrayó que, en caso contrario, han de permitir que las mismas se celebren.

"Es irónico que las autoridades sugieran que usar la fuerza contra manifestaciones pacíficas ayudará a Irak a 'avanzar hacia la democracia'", dijo el director de la organización para Oriente Próximo y Norte de África, Joe Stork.

"Las autoridades parecen más preocupadas por evitar que los iraquíes se manifiesten pacíficamente que de protegerles de los ataques que han matado y herido a tantos este año", manifestó.

Este mismo viernes, la subdirectora de AI para Oriente Próximo y Norte de África, Hassiba Hadj Sahraoui, ha recalcado que "la población de Irak tiene derecho a expresar su opinión libremente y a manifestarse pacíficamente sin que pese sobre ella la amenaza de la violencia".

"En lugar de evitar las manifestaciones pacíficas, el Gobierno debe tomar medidas para garantizar que la población puede hacer uso de su derecho a manifestarse de forma segura", ha agregado, según ha informado la organización a través de un comunicado.

"Los responsables de dichos ataques están cometiendo graves abusos de los Derechos Humanos y AI condena firmemente esos actos, pero la violencia en el país no puede ser usada como pretexto para prohibir las manifestaciones antigubernamentales", ha valorado Hadj Sahraoui.

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado