El ministro principal de Escocia, John Swinney - Jane Barlow/PA Wire/dpa
MADRID, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
El ministro principal de Escocia, John Swinney, ha pedido este viernes al Gobierno británico, liderado por el primer ministro Keir Starmer, una serie de medidas para enfrentar posibles campañas de injerencia extranjera después de que Francia señalara a la empresa israelí BlackCore por interferir en las elecciones escocesas.
"Es necesario adoptar medidas urgentes para contrarrestar la amenaza de la injerencia política extranjera online y garantizar que nuestros procesos democráticos no se vean socavados de esta manera", ha expresado, agregando que este tipo de campañas son "una amenaza real e inminente" para la democracia, según la cadena BBC.
Swinney ha sido crítico con las acciones de Israel en la Franja de Gaza y Cisjordania. Escocia ha impuesto "sanciones parciales" al Ejército israelí al congelar las subvenciones estatales a empresas armamentísticas que abastecen a las fuerzas israelíes.
El informe técnico publicado por la Secretaría General de Defensa y Seguridad Nacional de Francia señala que "la cuenta del primer ministro escocés así como la de su partido, el Partido Nacional Escocés (SNP), parecen haber sido blanco de ataques en cuatro ocasiones entre el 6 de enero y el 8 de mayo de 2026" por publicaciones "falsas" en redes sociales.
Viginum, que se encarga de la vigilancia y la protección contra las injerencias digitales extranjeras en Francia, detectó al menos 256 cuentas que difundieron cerca de 1.400 comentarios con desinformación, principalmente en publicaciones de los usuarios de Swinney, su partido y el Gobierno escocés.
Las autoridades francesas también detectaron indicios de injerencia extranjera en redes sociales relacionadas con las elecciones municipales de Nueva York celebradas en noviembre de 2025 y los comicios locales en Angola o contra audiencias en Togo.
El informe se produce después de que el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunciara el inicio de acciones legales para investigar presunta injerencia digital vinculada a la empresa Blackcore para desprestigiar a varios candidatos de la Francia Insumisa (LFI) en las elecciones municipales del pasado mes de marzo.
Dicha campaña afectó, en concreto, a tres candidatos de LFI: Sébastien Delogu en Marsella, François Piquemal en Toulouse y David Guiraud en Roubaix. El líder y candidato presidencial de LFI, Jean-Luc Mélenchon, ha solicitado al Gobierno que tome medidas, como la creación de un órgano de supervisión de campañas electorales e incluir el concepto de "injerencia electoral" en el Código Penal para poder tipificarlo como delito.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha advertido de "graves amenazas" de injerencia extranjera de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Está previsto que el Gobierno liderado por el presidente Emmanuel Macron presente un proyecto de ley al respecto.