MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -
"¿Quiere que la República de Montenegro sea un Estado independiente con plena personalidad internacional y legal?". Cerca de medio millón de montenegrinos deberán responder hoy a esta pregunta en las urnas, y decidir así si el pequeño país de los Balcanes continúa unido a Serbia en una Federación que cuenta con Gobiernos autónomos.
Serbia y Montenegro formaban parte de la antigua Yugoslavia. Después, en 1992, el 95,66% de los montenegrinos se manifestaron a favor de la unión con la vecina Serbia, en un referéndum marcado por el boicot de las minorías católica y cristiana. Sin embargo, las relaciones entre las dos repúblicas empeoraron y comenzaron a distanciarse y Montenegro pasó a adoptar una política económica propia.
Tras meses de negociaciones, el referéndum de hoy llega en un momento importante para la población de Montenegro, que ya cuenta con su propia moneda y con un Parlamento separado de Serbia, aunque también mantiene vínculos lingüísticos con su vecino.
El Gobierno del primer ministro montenegrino, Milo Djukanovic, pide la separación de Serbia. El jefe del Ejecutivo ha apelado para ello a elementos históricos: la vuelta de la soberanía que Montenegro disfrutó antes de entrar en la unión con Serbia en 1918.
"Montenegro no desaparecerá", aseguraba Djukanovic. "Montenegro volverá con su antigua capital, Cetinje, como un independiente y reconocido internacionalmente (Estado de) Montenegro, como una comunidad rica y feliz de todos sus ciudadanos. Montenegro europeo, el eterno amigo de Serbia y un buen vecino para todos", explicó.
Sin embargo, los líderes de la oposición recurren también enérgicamente a las cuestiones históricas para pedir que Montenegro permanezca unido a Serbia. Así, el Partido Socialista del Pueblo (SNP), dirigido por Predag Bulatovic, líder del bloque que apoya la unión con Serbia, ha defendido que aquellos que persiguen la independencia están haciéndolo para obtener un beneficio personal, a costa de la tradicional hermandad entre los pueblos montenegrino y serbio.
"Un 'no' como respuesta significa mantener la unidad del Estado de Serbia y Montenegro, algo que siempre ha sido el sueño de todo el maravilloso pueblo de Serbia y Montenegro", dijo Bulatovic. "Separatistas, sin ninguna vergüenza ni temor de Dios o del pueblo, dicen que la historia les da el derecho a crear el Estado (independiente de Montenegro). No, la historia nos ha dado el derecho de acabar con el Gobierno y la gente alrededor de él que están encantados con el tráfico de tabaco y el robo de la riqueza nacional y que están empujándonos a un camino incierto, a un Estado privado", agregó.
RESULTADO INCIERTO
Durante las semanas previas al referéndum, ambas partes se han declarado ganadores y la mayoría de los observadores sostiene que la carrera es tan ajustada que es difícil prever cualquier resultado antes del cierre de los colegios.
La sociedad está dividida. Según Radio Free Europe, los soberanistas tienen a su lado a la mayoría de los intelectuales, gente del mundo de la cultura, cantantes, jugadores de fútbol famosos, mientras que los unionistas sólo tienen "gente común". Esta división social es muestra de la compleja relación entre Montenegro y Serbia, que implica no sólo asuntos políticos y económicos, sino también vínculos sentimentales y familiares.
Estructuralmente, las dos repúblicas son dos Estados virtualmente separados, con sus propios Parlamentos, monedas y servicios. Además, mientras Serbia usa el dinar, Montenegro, con una industria turística importante gracias a sus costas, adoptó recientemente el euro.
Sin embargo, las dos Repúblicas tienen relaciones lingüísticas y religiosas y comparten fuerzas militares y servicios diplomáticos. Montenegro mostró su lealtad a la unión al apoyar a Belgrado en las guerras de los Balcanes entre 1991 y 1995.
Con una población de unas 620.000 personas, Montenegro es un auténtico cóctel étnico: el 43% de sus habitantes son montenegrinos y el 32% serbios, consideraciones no excluyentes, mientras que el 25% restante se lo reparten serbios, bosniacos, croatas, albaneses, egipcios y romaníes. Se espera que los grupos mas pequeños, como el de los albaneses, vote a favor de la independencia.
CONSECUENCIAS
Los soberanistas sostienen que la independencia aumentará drásticamente las posibilidades de que Montenegro se integre en la Unión Europea, en un momento en que Serbia parece alejarse en vez de acercarse. Una de las principales asignaturas pendientes de Belgrado es la entrega de Ratko Mladic, acusado de crímenes de guerra por el Tribunal de La Haya.
Los Veinticinco han asegurado que reconocerán a Montenegro como un Estado soberano si hoy acuden a las urnas el 50% de los votantes y el 55% se manifiesta a favor del 'sí'.
Bajo la Constitución de la Federación, Montenegro tiene el derecho de abandonar la unión con Serbia. Sin embargo, los líderes serbios han pedido en reiteradas ocasiones a los montenegrinos que no lo hagan.
El primer ministro de Serbia, Vojislav Kostunica, pidió a los montenegrinos esta semana que voten para que Montenegro permanezca unido a Serbia, y aseguró que las relaciones entre ambas repúblicas son "irrompibles".
Asimismo, en declaraciones a la emisora B92, Kostunica consideró que la posible división entre Serbia y Montenegro no beneficiará a ninguna de las dos partes. "Serbia siente un profundo respeto por Montenegro, por el pueblo montenegrino, por la gran tradición y por los grandes próceres nacionales que han marcado su historia", declaró.
"Con respeto honesto y fraternal, Serbia desea vivir junto a Montenegro en un país unido", prosiguió. "Extendemos nuestra mano fraternal para la construcción de un futuro unido en igualdad", añadió.
Por su parte, el ministro serbio de Finanzas, Mladzan Dinkic, advirtió de que el erario federal no pagará el traslado de los montenegrinos residentes en el extranjero que deseen participar en el referéndum.
Dinkic recordó también que, en caso de declararse la independencia de Montenegro, Serbia deberá afrontar importantes cambios políticos, con la elección de nuevos ministros y de un nuevo presidente del Consejo Supremo de Defensa, además de un nuevo viceprimer ministro. Todos esos cargos, actualmente en poder de montenegrinos, quedarían vacantes.
Se desconoce si Belgrado tomará algún tipo de represalias contra Podgorica si efectivamente se produce la separación. No obstante, las posibilidades de que esto ocurra son remotas, ya que Montenegro es la única salida al mar de Serbia, por lo que la cooperación es una necesidad práctica.