MOSCÚ 23 Dic. (EUROPA PRESS) -
El jefe de la Comisión de investigación parlamentaria --encargada de determinar las circunstancias de la tragedia ocurrida en la escuela rusa de Beslán, asaltada por un grupo de chechenos que durante tres días retuvieron a 1.100 rehenes, en la que murieron 333 víctimas, entre ellas, 186 niños--, el senador ruso Alexander Torshin confirmó hoy que la explosión en el colegio a principios de septiembre de 2004 fue responsabilidad de los terroristas chechenos, y de los órganos policiales locales, y exculpa a los agentes de seguridad que intentaron liberarlos irrumpiendo en el edificio, según informó la agencia Ria Novosti.
A pesar de que el comando terrorista, nutrido por varios milicianos chechenos con antecedentes penales y vinculados con grupos armados terroristas, permanecó durante casi una semana cerca de un poblado en Ingushetia, el informe concluye que éste no fue descubierto por la Policía ni por los servicios secretos.
Asimismo, el documento conocido como el Informe Torshin señala que el secuestro de la escuela de Beslán se produjo por la negligencia de la Policía local, la cual, según dicho informe, no cumplía sus funciones debidamente.
En este sentido, subraya que no había apenas policías armados en las proximidades del colegio, a pesar de que el 1 de septiembre cuando fue asaltada la escuela comenzaba el nuevo año escolar. Por su parte, el Ministerio del Interior ruso había ordenado reforzar la seguridad en los colegios con motivo de la apertura del curso escolar.
Por el contrario, los familiares de las víctimas responsabilizan a las fuerzas de seguridad federales cuyo despliegue policial en el interior del edificio, aseguran, precipitó la detonación de explosivos en el interior de la escuela por parte del comando checheno.
Sin embargo, el informe de Torshin subraya que la explosión fue detonada por los terroristas y que, por el contrario, no existen pruebas de que los tanques del Ejército ruso abrieran fuego contra la escuela mientras secuestradores y rehenes se encontraban en su interior, algo que desmienten varios testigos que aseguran que los tanques abrieron fuego, según Associated Press.
Por otra parte, las autoridades rusas juzgaron al único miliciano checheno, Nur Pashi Kulayev, presuntamente el único en sobrevivir al ataque del comando, al que condenaron a cadena perpetua el pasado mes de mayo.