En el centro, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu - Europa Press/Contacto/Chen Junqing
MADRID 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha asegurado que su país "actuó solo" en lo que respecta al bombardeo efectuado en la víspera contra el yacimiento de gas iraní de South Pars, que comparte con Qatar, y que ha dejado de llevar a cabo ataques contra este tipo de instalaciones, tras haber hablado con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
"Diré dos cosas. Primero, Israel actuó solo contra el complejo de gas. Segundo, el presidente Trump nos pidió que suspendiéramos futuros ataques y lo estamos haciendo", ha declarado en rueda de prensa.
El jefe del Ejecutivo israelí no ha dado más detalles sobre el citado ataque ni sobre su conversación con el mandatario estadounidense, para, acto seguido, asegurar que "hay muchos indicios de que el régimen iraní se está resquebrajando".
"Hay muchos, muchísimos. Ojalá pudiera revelarlos todos. ¿Puedo afirmar ahora mismo que va a colapsar? Puedo decirles que estamos trabajando para crear las condiciones para su colapso", ha expresado, antes de advertir de que la República Islámica "puede que sobreviva". "Puede que no. Si sobrevive, será mucho más débil, no hay comparación", ha subrayado.
Sus palabras llegan horas después que el inquilino de la Casa Blanca haya desvelado que mantuvo una conversación con Netanyahu tras el ataque israelí al yacimiento de gas iraní para garantizar que no se repiten estos bombardeos a instalaciones energéticas.
"No vamos a hacerlo nunca más (...) Le dije que no hiciera eso y no lo hará. No lo discutimos. Somos independientes, pero nos llevamos muy bien y estamos coordinados", ha indicado el mandatario en declaraciones a la prensa desde el Despacho Oval.
Así ha dicho que "en ocasiones, él hará algo", en referencia a Netanyahu, "y si no me gusta, entonces dejamos de hacerlo", ha zanjado, reiterando así la idea de que no se volverá a repetir este escenario después de que el Ejército israelí lanzara el ataque sin consultar con Washington.
El ataque de Israel al yacimiento iraní de South Pars llevó a una sucesión de atentados a instalaciones energéticas que se ha desarrollado en toda la zona del Golfo, en un bombardeo que denunciaron incluso Qatar u Omán como un "peligroso e irresponsable" paso que amenaza a la "seguridad energética global".