La ONU expresa su "profunda preocupación" por el conflicto en Tigray tras los bombardeos de Etiopía en Mekelle

Archivo - El secretario general de la ONU, António Guterres
Archivo - El secretario general de la ONU, António Guterres - Eric Vidal/European Parliament/d / DPA - Archivo
Publicado: martes, 19 octubre 2021 9:18

EEUU pide el fin "inmediato" de los combates para unas negociaciones sobre un alto el fuego "sostenible"

MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas ha expresado su "profunda preocupación" por el recrudecimiento del conflicto en la región etíope de Tigray (norte), incluidos los bombardeos ejecutados el lunes contra la capital regional, Mekelle, al tiempo que ha pedido a todas las partes que "eviten" los ataques contra civiles o infraestructura civil.

"Aún estamos intentando verificar los detalles sobre los bombardeos, pero estamos profundamente preocupados por el potencial impacto sobre los civiles que residen o trabajan en las áreas afectadas", ha señalado el portavoz de la Secretaría General de la ONU, Stéphane Dujarric, durante una rueda de prensa.

Así, ha subrayado que el secretario general del organismo, António Guterres, "está profundamente poreocupados por la escalada del conflicto" y ha reclamado "el fin de todas las hostilidades". "Pide a las partes que prioricen el bienestar de la gente y que entreguen el apoyo necesario para que fluya la asistencia humanitaria clave, incluido facilitar el movimiento de combustible y medicinas", ha argüido.

Dujarric ha hecho hincapié en que "la falta de suministros básicos, especialmente dinero en efectivo y combustible, está alterando gravemente las operaciones de ayuda humanitaria en Tigray, donde al menos 400.000 personas hacen frente a condiciones similares a la hambruna".

"Recordamos una vez más a todas las partes en conflicto sus obligaciones bajo el Derecho Humanitario a la hora de proteger a los civiles y la infraestructura civil. Esto incluye a cientos de trabajadores humanitarios sobre el terreno que trabajan incansablemente para entregar ayuda a millones de civiles atrapados por los combates", ha señalado.

En este sentido, ha apuntado que "el hecho de que los civiles se ven atrapados por los combates y los combates en sí mismos están obligando a reducir las operaciones cuando la gente las necesita más, incluida la distribución de alimentos, agua y servicios sanitarios".

"En las vecinas regiones de Amhara y Afar, nuestra capacidad de llegar a la gente que necesita urgentemente ayuda, incluidos muchos que se han visto desplazados en múltiples ocasiones, se ha visto afectada por el aumento de los combates", ha resaltado. "Estos suministros incluyen combustible y efectivo, sin los cuales los trabajadores humanitarios no pueden realizar su trabajo, y medicinas, para que nuestros colegas puedan llegar a personas que necesitan ayuda desesperadamente", ha añadido.

Por otra parte, Dujarric ha confirmado que la ONU tiene desplegado a "unos pocos cientos" de trabajadores en Mekelle, si bien ha resaltado que "ante las limitaciones operativas y la frágil situación de seguridad en el norte de Etiopía, los socios humanitarios han revisado constantemente su presencia para garantizar que pueden sostener las operaciones y mantener su capacidad de cuidar al personal".

"Durante la última semana, muchas organizaciones humanitarias han reducido su presencia en Tigray, también debido a la ausencia de suministros básicos, principalmente combustible. En total, hay 1.300 trabajadores humanitarios en Tigray", ha remachado Dujarric, según la transcripción de la rueda de prensa facilitada por la ONU.

Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price, ha resaltado que Washington está "analizando" las informaciones sobre los bombardeos en Mekelle y ha recalcado que el Gobierno del país norteamericano está "gravemente preocupado" por el repunte de la violencia, incluida la expansión del conflicto a Amhara y Afar.

"No sólo supone un riesgo para el Estado, sino que socava los esfuerzos clave para mantener seguros a los civiles y, de forma importante, entregar ayuda humanitaria a los etíopes que necesitan apoyo urgentemente", ha manifestado, antes de reclamar a las partes que "pongan fin a las hostilidades inmediatamente" y "entren en negociaciones con condiciones previas para lograr un alto el fuego sostenible".

"Seguimos creyendo que un alto el fuego sostenible ayudará a establecer las condiciones para un diálogo que sea creíble, inclusivo, y encontrar un acuerdo político a las diferencias políticas de larga data que han llevado al conflicto", ha argumentado Price, quien ha solicitado nuevamente a Eritrea que "retire de forma inmediata y permanente a sus fuerzas de Etiopía".

BOMBARDEOS EN MEKELLE

El Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) denunció el lunes que la Fuerza Aérea de Etiopía ha bombardeado "objetivos civiles" en Mekelle y sus alrededores, sin que por el momento haya informaciones sobre víctimas.

Getachew Reda, portavoz del TPLF, ha señalado a través de su cuenta en la red social Twitter que Adís Abeba "está perdiendo por mucho" lo que ha descrito como su ofensiva final contra Tigray". "Obviamente, seguirán atacando a civiles en un intento desesperado de vengarse del pueblo de Tigray", agregó.

En un primer momento, el Gobierno etíope rechazó las denuncias del TPLF y cargó contra el grupo por "lanzar ataques a gran escala contra civiles inocentes" en las regiones de Afar y Amhara, si bien posteriormente reconoció haber estado detrás de los ataques contra lo que ha descrito como instalaciones de comunicación y armas del TPLF en Mekelle.

El Ejército de Etiopía afirmó el viernes que existían nuevos combates con el TPLF y resaltó que las fuerzas gubernamentales "están repeliendo de forma efectiva" una "ofensiva" del grupo, al que habría causado "grandes bajas", después de que Getachew hablara de "miles" de muertos ante lo que describió como "la ofensiva final" del Ejército, días después de que Abiy Ahmed tomara posesión para un segundo mandato al frente del Gobierno etíope.

El conflicto comenzó en noviembre del año pasado cuando Abiy ordenó una ofensiva militar en represalia por el ataque a la base del Ejército en Mekelle, tras meses de tensiones entre el TPLF y el Gobierno central en torno al aplazamiento de las parlamentarias, finalmente celebradas en junio y en las que Abiy logró una victoria aplastante ante los llamamientos al boicot y la falta de votación en varias zonas --entre ellas Tigray-- por la inseguridad.

Sin embargo, el TPLF logró importantes avances en junio que le permitieron recuperar Mekelle, tras lo que Abiy anunció un alto el fuego unilateral citando motivos humanitarios, rechazado por el grupo, que expandió su ofensiva a las adyacentes regiones de Amhara y Afar, haciendo temer una propagación de la guerra al resto del país.

Leer más acerca de: