Archivo - Militares cameruneses en formación - MANDO SUR DEL EJÉRCITO DE ESTADOS UNIDOS - Archivo
MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
Naciones Unidas ha aplaudido el anuncio de condenas contra varios militares de Camerún implicados en 2020 en una matanza de civiles en una de las regiones de mayoría anglófona del país, si bien ha lamentado que ningún alto cargo haya sido procesado y ha insistido en la rendición de una "rendición de cuentas" en la cadena de mando del Ejército camerunés.
"Es alentador que se hayan pronunciado sentencias relacionadas con la masacre de Ngarbuh, aunque hayan llegado seis años después de los asesinatos", ha dicho el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. "Lamentamos que ningún oficial de alto rango haya sido juzgado", ha agregado.
"Todos los responsables, incluidos aquellos con responsabilidad de mando, deben rendir cuentas", ha subrayado, al tiempo que ha sostenido que "una paz duradera exige verdad, justicia y reparaciones para las víctimas, incluida una rendición de cuentas acorde con la gravedad de los asesinatos".
Un tribunal de Camerún condenó la semana pasada a diversas penas de cárcel a cuatro soldados acusados de una la matanza de 22 personas, entre ellas trece niños, en la localidad de Ngarbuh --situada en la Región Noroeste-- después de que el Gobierno camerunés reconociera meses después la responsabilidad de varios militares en estos hechos y afirmara que los sospechoso habían intentado ocultar pruebas.
Las regiones anglófonas de Camerún --Noroeste y Suroeste, otrora parte de las colonias británicas en África pero que decidieron unirse al Camerún francés-- se han visto sacudidas por el conflicto a raíz de la represión de los movimientos separatistas tras la autoproclamación de la independencia de Ambazonia el 1 de octubre de 2017.
Desde entonces, los grupos armados han proliferado y el apoyo a los separatistas, hasta entonces bastante marginal, se ha visto acrecentado. El Gobierno respondió mediante una dura represión, durante la que las organizaciones de Derechos Humanos han acusado a las fuerzas de seguridad de cometer atrocidades.