Archivo - El líder de la junta militar de Malí, Assimi Goita - PRESIDENCIA DE MALÍ - Archivo
MADRID, 5 May. (EUROPA PRESS) -
Naciones Unidas ha reclamado este martes a la junta militar de Malí que investigue todas las denuncias de violencia, incluidas supuestas ejecuciones extrajudiciales, a raíz de la ofensiva conjunta lanzada el 25 de abril por el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) --rama de Al Qaeda en el Sahel-- y el grupo separatista tuareg Frente para la Liberación del Azawad (FLA).
"Nos preocupa profundamente el empeoramiento de la situación de los Derechos Humanos en todo Malí tras los ataques coordinados a gran escala perpetrados por grupos armados contra varias ciudades y pueblos los días 25 y 26 de abril, que provocaron numerosas bajas entre la población civil y obligaron a muchos más a huir de sus hogares", ha dicho Seif Magango, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk.
Así, ha resaltado que durante el fin de semana se han registrado nuevos combates en Hombori y Gourma Rharous, "con consecuencias desastrosas para los civiles", y ha reiterado el llamamiento de Turk para "un fin inmediato de los combates". Además, ha reclamado que "todas las partes" respeten el Derecho Internacional Humanitario, "incluida la protección de civiles e infraestructura civil".
Magango ha apuntado en este punto a "las informaciones muy preocupantes" sobre "ejecuciones extrajudiciales y secuestros", "presuntamente llevadas a cabo por miembros de las fuerzas de seguridad" tras los citados ataques, incluido el rapto del político y abogado Mountaga Tall en su vivienda por parte de "dos hombres enmascarados" que, además, agredieron a su esposa cuando intentaba grabar lo que estaba sucediendo. Asimismo, familiares del opositor Oumar Mariko, quien está exiliado, han sido igualmente secuestrados.
En este sentido, ha reseñado que las autoridades malienses están ya investigando los ataques con el objetivo de llevar a los responsables ante la justicia, al tiempo que ha solicitado que estas pesquisas "sean exhaustivas y aborden todas las denuncias sobre violaciones y abusos" y que "sean llevadas a cabo en línea con las leyes y normas del Derecho Internacional". "El arresto y detención de sospechosos debe respetar el debido proceso y no ser discriminatorio", ha añadido.
Por otra parte, ha alertado del riesgo de muertes por hambre en el actual contexto y ha recordado que el alcalde de Diafarabe, en la región de Mopti (centro), pidió el domingo a las autoridades que actuaran en 48 horas para evitar que esto sucediera debido a la falta de alimentos. Tanto la ciudad como la capital, Bamako, "se encuentran en estos momentos bajo un bloqueo" por parte de JNIM.
"Estos bloqueos tienen consecuencias inaceptables para la población civil y deben cesar de inmediato", ha dicho Magango, quien ha hecho hincapié en que Turk "insta a las autoridades malienses y a todos los grupos armados no estatales a que permitan y faciliten el acceso humanitario seguro, sostenible y sin restricciones a todas las personas necesitadas".
La situación sobre el terreno sigue estando marcada por la incertidumbre y los combates esporádicos, después de que JNIM hiciera el viernes un llamamiento a un "frente unido" para derrocar a la junta militar en pie en el país africano desde 2020 de cara a abrir "una transición pacífica e inclusiva", pese a que el presidente de transición, Assimi Goita, resaltó unos días antes que todo estaba "bajo control".
Malí se encuentra en la actualidad dirigido por una junta militar instaurada tras los golpes de Estado perpetrados en agosto de 2020 y mayo de 2021, ambos encabezados por Goita, actual presidente de transición. Desde entonces, Bamako ha protagonizado un acercamiento a Rusia y se ha distanciado de sus aliados occidentales tradicionales, entre ellos Francia, antigua potencia colonial.