Ouattara reformará la Constitución para eliminar la cláusula de nacionalidad a los candidatos a la Presidencia

Actualizado 20/10/2015 6:52:45 CET
Presidente De Costa De Marfil, Alassane Ouattara
REUTERS/LUC GNAGO

ABIYÁN, 20 Oct. (Reuters/EP) -

El presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, ha afirmado este lunes que presionará para lograr una reforma de la Constitución para eliminar una cláusula de nacionalidad a los candidatos a la Presidencia si logra la reelección en las elecciones que se celebrarán este domingo en el país.

El país es un importante receptor de inmigrantes en la región, y la nacionalidad marfileña fue uno de los puntos clave en la guerra civil (2002-2003), que dividió el país en dos durante ocho años.

El propio Ouattara tuvo prohibido postularse a la Presidencia después de que sus opositores apuntaran a sus presuntos orígenes extranjeros antes de imponerse en 2010, si bien su victoria desató un breve conflicto que se saldó con más de 3.000 muertos.

En una entrevista concedida a la agencia británica de noticias Reuters, el mandatario ha abogado por eliminar la citada cláusula, ratificada en el año 2000, que reclama que los candidatos presidenciales demuestren que sus padres son marfileños nacidos en el país, además de demostrar que nunca han reclamado una segunda nacionalidad.

Pese a que siempre ha asegurado que está capacitado para presentarse a las elecciones bajo la actual Constitución, el Tribunal Constitucional bloqueó su candidatura en el año 2000, elecciones en las que se impuso el expresidente Laurent Gbagbo.

Dos años después, soldados que afirmaron luchar contra la discriminación de los norteños dieron un fallido golpe de Estado contra Gbagbo que dividió el país en dos, con el norte controlado por los rebeldes y el sur controlado por el Gobierno.

"Tendremos una nueva Constitución, ya que creo que la actual está obsoleta. Fue redactada durante la crisis del 2000. Tiene muchas cosas que son complicadas", ha indicado Ouattara. La cláusula es un símbolo de la exclusión de los residentes del norte del país, cuyos lazos familiares se retrotraen a Burkina Faso y Malí.

Cualquier reforma de la Carta Magna requeriría el respaldo del Parlamento, actualmente dominado por los aliados de Ouattara, y posteriormente debería ser presentado en referéndum.

"Necesitamos revisitar la cuestión de la nacionalidad. También tendremos que ver cuáles son los papeles del Tribunal Supremo y si debemos contar con una comisión electoral", ha manifestado.

Por otra parte, el presidente ha recalcado que no buscará un tercer mandato, recordando que una vez terminara el segundo tendría 78 años de edad. "No hay motivos reales para intentar continuar. He trabajado lo suficiente", ha argumentado.

CRECIMIENTO ECONÓMICO

Ouattara, un antiguo miembro del Fondo Monetario Internacional (FMI), ha sido reconocido como uno de los responsables del crecimiento económico del país en los últimos años, basado en una política de inversión en infraestructura durante su primer mandato.

El crecimiento económico ha rondado el nueve por ciento durante los últimos tres años, según los datos que maneja el Gobierno. Así, el presidente ha dicho que las nuevas inversiones llevarán el crecimiento por encima del diez por ciento en 2016.

"Creo que el sector privado se impondrá. Si voy al mercado de eurobonos será para reducir el perfil de la deuda", ha dicho Ouattara, que ha prometido mantener la deuda pública por debajo del 50 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

Su principal rival en las elecciones será Pascal Affi N'Guessan, líder del Frente Popular Marfileño de Gbagbo, quien está a la espera de juicio ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) acusado de crímenes contra la Humanidad. El propio N'Guessan fue encarcelado por el Gobierno de Ouattara tras el final del conflicto de 2010.