Publicado 13/04/2016 12:07CET

El primer ministro belga acusa a los controladores aéreos de tomar al país "como rehén"

Primer ministro de Bélgica, Charles Michel
GOBIERNO DE BÉLGICA

BRUSELAS, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro belga, Charles Michel, ha arremetido este miércoles con dureza contra el colectivo de controladores aéreos que llevan a cabo desde la tarde del martes una huelga "salvaje" con la que han tomado "como rehén" al país, que intenta recuperar la normalidad tras los atentados del pasado 22 de marzo.

El aeropuerto internacional de Bruselas-Zaventem, reabierto hace justo una semana y que recupera gradualmente su actividad, se ha visto obligado a cancelar al menos 50 vuelos en las dos primeras horas del segundo día de huelga.

"No acepto que un puñado de gente decida tomar el país como rehén y poner en peligro nuestra imagen y situación económica", ha declarado Michel a la prensa, a su salida de una reunión parlamentaria.

El primer ministro ha tachado de "salvaje", "inaceptable" e "irresponsable" la acción llevada a cabo por la Alianza belga de controladores aéreos --que representa a aproximadamente un tercio del sector.

Este colectivo llamó a sus miembros a declararse todos enfermos en la tarde del martes, como muestra de su desacuerdo con el nuevo acuerdo cerrado ese mismo día por el conjunto del sector con Belgocontrol, la autoridad nacional del transporte aéreo. Entre las medidas que rechazan figura el retrasar tres años, hasta los 58, la edad en que los controladores pasan a la "reserva".

Así las cosas, Michel ha apelado a la responsabilidad de los controladores para retomar su actividad, al tiempo que se ha mostrado partidario de "sancionar" a los médicos que han firmado las bajas de los trabajadores declarados en huelga.

La principal compañía que vuela desde Bruselas-Zaventem, Brussels Airlines, ha confirmado la supresión de más de una treintena de vuelos en las dos primeras horas del miércoles, incluidos sus enlaces con Madrid y Bilbao.

Mientras, Belgocontrol ha confirmado que "una serie de controladores" han informado de que están enfermos, lo que ha obligado a reducir en un 40 por ciento aproximadamente el tráfico del aeropuerto de Bruselas. Los aeropuertos de Charleroi (al sur de Bruselas) y Lieja no se han visto afectados.

PARÁLISIS DÍAS DESPUÉS DE REABRIR TRAS ATENTADOS

Bruselas había anunciado la vuelta gradual a la normalidad tras los atentados que golpearon su aeropuerto y red de metro el pasado 22 de marzo y el aeródromo de Zaventem contaba con lograr operar en torno a un tercio de su actividad habitual desde el pasado lunes.

Una infraestructura temporal instalada en la zona de aparcamiento permitirá la facturación de 800 pasajeros cada hora, frente a los 1.500 habituales, mientras se realizan los trabajos de restauración de la terminal de salidas destruida en los atentados.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha criticado con dureza esta huelga, que ha calificado de "maliciosa" e "irresponsable".

En un comunicado difundido tras las primeras horas de parálisis, el director general de la IATA, Tony Tyler, dijo que se trata de "un puñetazo en los dientes de todas las aerolíneas y del personal del aeropuerto que han trabajado tan duro para reconectar Bruselas con el mundo tras los atentados".

"Es el colmo de la irresponsabilidad cortar un servicio vital, y hacerlo sin aviso previo sólo puede ser visto como algo malicioso", ha asegurado Tyler.

También la prensa local ha mostrado su indignación con los controladores. En su editorial de este miércoles, el diario 'La Libre Belgique' considera "odiosa y detestable" la protesta y la considera un "insulto para todos los que se han conjurado contra el horror día y noche y han reactivado" el aeropuerto.

"Este país no necesita más terroristas que lo hagan explotar de nuevo, lo está haciendo él sólo con sus disparates, irresponsabilidades y sus desbandadas y bufonadas", ha lamentado, por su parte el diario 'Le Soir'.

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