Las protestas sociales se extienden por el sur de Yemen

Manifestación en Adén
REUTERS / FAWAZ SALMAN
Publicado 03/09/2018 18:49:09CET

ADÉN, 3 Sep. (Reuters/EP) -

Las protestas sociales por la pérdida de valor de la moneda yemení iniciadas el domingo en la ciudad de Adén se han extendido este lunes a otras ciudades del sur del país bajo control del gobierno reconocido por la comunidad internacional. El rial yemení ha perdido en el último año la mitad de su valor frente al dólar, lo cual agrava la ya de por sí difícil situación de una población azotada por años de guerra.

El domingo los manifestantes paralizaron Adén y cortaron las principales calles de la ciudad. Este lunes las protestas han sido virulentas, aunque se han repetido las barricadas de neumáticos incendiados en el barrio del Jeque Othman y muchos comercios continúan cerrados, han informado vecinos y testigos presenciales.

Los manifestantes también han salido a la calle, han cortado carreteras y han cerrado mercados en las provincias de Hadramut, Lahaj y Abyan coreando consignas como "pagad en dólares igual que vosotros cobráis en dólares", en referencia a las autoridades que viven exiliadas.

Los convocantes han anunciado su intención de mantener las movilizaciones hasta que el Gobierno dimita y se reduzcan los precios de los bienes básicos.

En respuesta a las protestas, el Gobierno ha aprobado un paquete de medidas que incluyen el incremento de un 30 por ciento en el salario de los empleados del sector público, los pensionistas y los contratistas. También se prohíbe la importación de productos de lujo como los automóviles.

Sin embargo, el director del Centro para los Derechos Humanos de Yemen, Mohamed Qasim al Numan, ha señalado que no se afrontan los motivos del deterioro económico: la corrupción en los nombramientos de cargos públicos y el desvío de fondos públicos. "Son medidas diseñadas para evadir los problemas reales, en especial el incumplimiento de las funciones confiadas al Gobierno y su continuada ausencia del país", ha argumentado.

El rial yemení ha perdido más de la mitad de su valor frente al dólar desde el inicio de la guerra civil yemení, en 2015. El aumento brutal de los precios han convertido bienes básicos en productos de lujo que no pueden adquirir muchos yemeníes. Los funcionarios reciben con problemas sus nóminas y el banco central ha reconocido una pérdida importante de sus reservas de divisas.

Las autoridades han intentado ganar liquidez con la impresión de moneda, pero esto provocó la caída de 250 riales por dólar a 350 riales por dólar tras la primera impresión, el pasado año. A finales de año un dólar valía ya 440 riales y en enero el cambio de 500 a 1.

Arabia Saudí, principal sustento del Gobierno yemení, depositó entonces 2.000 millones de dólares en el Banco Central de Yemen para reflotar el rial, pero apenas ha servido para frenar la caída y ahora se necesitan 550 riales para cambiarlo por un dólar.

La guerra de por sí ha provocado una crisis humanitaria y económica en un país que estaba ya entre los más pobres de la región y han aparecido brotes de cólera y se teme una hambruna grave.

Arabia Saudí intervino en la guerra de Yemen en 2015 al frente de una coalición regional para tratar de desalojar a los rebeldes huthis y restablecer la autoridad del Gobierno yemení. La guerra se ha cobrado la vida de unas 10.000 personas.

Los huthis, que controlan la mayoría de las zonas pobladas de este inestable país con 30 millones de habitantes, incluida la capital, Saná, han negado que sean meras marionetas de Irán. Sostienen que se hicieron con el poder por una revuelta popular contra la corrupción del Gobierno y que están protegiendo al país de una invasión extranjera.