El secretario de Estado, Marco Rubio, en un acto en Kuwait - MARCO RUBIO EN X
Promete "involucrar" a estos países en las decisiones que tome Washington mientras negocia con Irán
MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha asegurado este miércoles desde Kuwait que su país no hará "nada que socave la seguridad" de sus aliados en el golfo Pérsico, con quienes ha mantenido "conversaciones muy francas y honestas" en su corta gira que le ha llevado ya a Emiratos Árabes Unidos.
"No vamos a hacer nada que ponga en peligro la seguridad de nuestros aliados --nuestros aliados de toda la vida-- en la región", ha señalado en declaraciones a la prensa en las que ha incidido en que la Administración Trump está "totalmente alineada" con sus socios del Golfo mientras avanzan las conversaciones con Irán.
El jefe de la diplomacia estadounidense ha explicado que la razón de su viaje por Emiratos, Kuwait y Bahréin es "agradecerles el increíble apoyo" brindado a Washington y, sobre todo, para "involucrarlos en las conversaciones sobre cada decisión que se tome en relación con esta negociación".
Rubio ha eludido responder a qué clase de inquietudes podrían plantearle los aliados del Golfo, limitándose a afirmar que "no percibí ninguna duda sobre nuestras garantías de seguridad porque son reales, no son promesas: existen".
Así, ha apuntado que la Administración Trump "habla con mucha franqueza" y ha descrito las conversaciones mantenidas en su encuentro con el emir de Kuwait, Meshaal al Ahmad al Sabá, como "muy francas, honestas e importantes".
En su comparecencia ante los medios, Rubio ha vuelto a rechazar cualquier peaje por parte de las autoridades iraníes a los buques que quieran atravesar el estrecho de Ormuz, algo a lo que, ha defendido "el mundo entero se opondrá", incluidos los países de la zona.
"Es así de sencillo. El presidente (Donald Trump) ya lo ha dicho: eso no va a suceder. Si (los iraníes) no cumplen con esos compromisos, el presidente tiene muchas opciones a su disposición, entre ellas --no digo que lo vaya a hacer, sino que podría incluir-- revocar estas sanciones", ha aseverado en alusión a la exención de sanciones por un período de 60 días, incidiendo en que se trata de "una medida temporal".
Sus declaraciones se producen poco después de la reapertura de la Embajada estadounidense en Kuwait, que suspendió su actividad en marzo poco después de que Estados Unidos e Israel lanzaran su ofensiva contra Irán, que respondió atacando intereses del país norteamericano en sus vecinos.