LONDRES 8 Feb. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Marta Altuna) -
Abu Bakr, uno de las personas arrestadas en una operación antiterrorista en Birmingham la pasada semana y que posteriormente fue puesto en libertad sin cargos mostró su malestar y dijo que el Reino Unido es para los musulmanes "un estado policial".
"Este no es un estado policial para todo el mundo porque estas leyes antiterroristas están diseñadas específicamente para los musulmanes y este es un hecho claro", declaró. Bakr, que está estudiando un doctorado en política islámica, dijo que se dio cuenta que la Policía iba a entrar a su casa cuando oyó a su esposa gritar.
Explicó que tras siete días de detención le han dejado que vuelva a la vida de antes. "Ellos, sin embargo no se dan cuenta que tras siete días de una tortura virtual para mi familia, va a ser difícil el reajuste", dijo Bakr.
"Esto me afectará para el resto de mi vida", declaró. La Policía puso en libertad sin cargos a dos de los nueve hombres arrestados la pasada semana durante la operación antiterrorista que tuvo lugar en Birmingham. La Policía indicó que es "normal" que haya personas que sean puestas en libertad en una "compleja investigación criminal".
Gareth Peirce, abogada de los dos hombres puestos en libertad, dijo: "Han salido de la comisaría sin saber más de lo que supieron hace siete días. Ni siquiera saben porque fueron arrestados". "No se les ha dicho ni una palabra a ninguno de los dos sobre el presunto plan sobre secuestrar o la sugerencia de que iban a decapitar un soldado", declaró.
SECUESTRO Y DECAPITACION
La prensa británica indicó que estas personas podrían haber estado planeando el secuestro de un soldado británico, posiblemente de origen musulmán. Este secuestro hubiera sido un secuestro del tipo de los que suceden en Irak y que podría haber acabado con la decapitación de la víctima.
La Policía no confirmó estas informaciones y solamente señaló que la operación es "significativa". Las fuerzas de seguridad indicaron que el plan no estaba destinado a provocar daños de masas sino que marcaría "un acercamiento distinto al terrorismo en el Reino Unido". El martes, los tribunales ofrecieron a la Policía 72 horas adicionales para seguir interrogando a los otros siete arrestados.
Estas siete personas han sido acusadas de ser sospechosos de comisión, instigación, preparación de actos de terrorismo. La Policía indicó que están trabajando con las distintas comunidades, incluida la musulmana para tratar de evitar el terrorismo en el Reino Unido.
Estos arrestos se enmarcaron en una operación antiterrorista en la que participaron miembros de las fuerzas policiales de la Policía de los condados de Midlands, West Midlands y de la policía metropolitana de Londres, así como de los servicios de inteligencia del MI5.