Archivo - Pavel Durov, fundador de Telegram, en el centro de la imagen. - Dmitry Orlov/TASS via ZUMA Press / DPA - Archivo
MADRID 30 Jul. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades rusas han incluido en su lista de grupos terroristas a Pavel Durov, fundador de la red de mensajería Telegram, un día después de ser acusado por no haber eliminado canales y usuarios de la plataforma, que servían supuestamente a los servicios ucranianos para organizar ataques y sabotajes contra el país.
Durov aparece desde este jueves en la lista elaborada por entidad de Inteligencia financiera de Rusia, la Rosfinmonitoring, y tiene ya todas sus cuentas y bienes en territorio ruso congelados, informa la agencia de noticias Interfax.
El fundador de Telegram nació en San Petersburgo hace 41 años y tiene su actual residencia en Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, donde están ubicadas las oficinas centrales de esta red de mensajería, a la que Moscú acusa de estar detrás de 153.000 casos en los que la seguridad nacional estuvo en peligro.
Las autoridades rusas han señalado que, desde 2022, Telegram sirvió en todos esos casos como plataforma para organizar todo tipo de ataques y sabotajes contra el país, incluido el ataque terrorista que se produjo en marzo de 2024 contra la sala de conciertos Crocus City Hall, que dejó 145 muertos y más de 500 heridos.
Asimismo, desde Telegram también se organizó el asesinato de reconocidas personalidades afines al Kremlin, como la periodista Daria Dugina o el bloguero y militar Vladlen Tatarski, de cuyas muertes se responsabiliza a Ucrania, y a altos mandos del Ejército, como el teniente general Igor Kirillov.
Moscú sostiene que se enviaron más de 150.000 solicitudes al equipo de Durov, exigiendo que se eliminara estos contenidos, sin que fueran escuchadas.
Ya en febrero, se advirtió a Telegram, cuyo uso comenzó a restringirse desde agosto de 2025, de que continuaba sin cumplir con la norma. Debido a ello, desde principios de este año, Rusia le ha impuesto multas de hasta 100 millones de rublos (1,1 millones de euros) por no eliminar contenido considerado prohibido por la ley.
No es la primera vez que la compañía y su fundador se ven envueltos en cuitas legales. Ya en 2024, Durov ya fue detenido en Francia, aunque poco después puesto en libertad, por no haber puesto freno a las redes criminales que utilizan su plataforma para cometer delitos, como tráfico de drogas, abuso de menores y fraude.
Durov sigue bajo investigación en Francia, donde tiene que presentarse de manera periódica ante las autoridades. Salió en libertad tras pagar una fianza de 5 millones de euros.