Archivo - Imagen de archivo del portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov. - Alexander Kazakov/TASS via ZUMA / DPA - Archivo
MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de Rusia han reafirmado este martes la importancia del tratado armamentístico START III, conocido también como Nuevo START y pacto en 2010 con Estados Unidos, al tiempo que han alertado de la falta de una respuesta por parte de Washington a tan solo dos días de que expire un acuerdo fundamental para limitar las capacidades armamentísticas nucleares de las dos potencias.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha indicado durante una rueda de prensa que este tratado "sigue siendo relevante" para Moscú y ha hecho hincapié en que Estados Unidos ya cuenta con la iniciativa rusa, que "continúa sobre la mesa" y ha sido "trazada por el propio presidente, Vladimir Putin".
"Todavía no hemos recibido una respuesta por parte de los estadounidenses a esta iniciativa. De hecho, se está acabando el tiempo, y en tan solo unos días el mundo estará ante una situación mucho más peligrosa que la que teníamos hasta ahora", ha aseverado Peskov, según informaciones recogidas por la agencia de noticias Interfax.
Así, ha manifestado que si este tratado finalmente expira, Estados Unidos y Rusia --que poseen los mayores arsenales nucleares del mundo, no contarán con límites sobre sus respectivos arsenales por primera vez desde la Guerra Fría, lo que podría dar pie a una nueva carrera armamentística.
"Esto es muy malo para la seguridad global y la estrategia en materia de seguridad. Durante los días que quedan, esta propuesta seguirá estando en nuestra agenda", ha aclarado el portavoz.
El lunes, el expresidente estadounidense Barack Obama --que firmó el pacto junto al entonces presidente ruso, Dimitri Medvedev-- ha advertido de que el fin del tratado de reducción de armas estratégicas podría provocar una carrera armamentística y hacer del mundo un lugar "menos seguro".
"Si el Congreso no interviene, expirará el último tratado de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia. Sería un sinsentido acabar con décadas de diplomacia y podría provocar otra carrera armamentística que haría que el mundo fuera menos seguro", y en la que también podría participar China, afirmó entonces.
Firmado en Praga en 2010, el acuerdo Nuevo START renovó distintos marcos de reducción de armas nucleares, con Estados Unidos y Rusia comprometiéndose a reducir su arsenal atómico en dos tercios. Quedó roto tras la invasión rusa de Ucrania, cuando el presidente ruso suspendió su participación en el tratado, pero sin retirarse del mismo.
El propio Medvedev ha instado a su vez a renovar el pacto, símbolo de "confianza" entre Washington y Moscú que servía para verificar las "intenciones del otro". "No quiero decir que esto signifique inmediatamente una catástrofe y una guerra nuclear, pero debería alertar a todo el mundo. El reloj que está corriendo, en este caso, sin duda volverá a acelerarse", ha asegurado sobre el último gran pacto antinuclear que sigue en vigor entre ambos países.