Actualizado 08/07/2015 22:28 CET

Séléka vuelve a nombrar a Djotodia como su líder

BANGUI, 14 Jul. (Reuters/EP) -

La coalición rebelde centroafricana Séléka ha vuelto a nombrar a Michel Djotodia como su líder, meses después de que la presión internacional le forzaran a abandonar el cargo tras ser incapaz de poner fin a la violencia que estalló después de que accediera a la Presidencia del país tras derrocar a François Bozizé.

Djotodia, que ocupó la Presidencia de República Centroafricana (RCA) durante unos pocos meses, se exilió en enero en Benín tras el recrudecimiento de los combates tras la creación de las milicias cristianas 'anti balaka', que surgieron en respuesta a los abusos de parte de los milicianos de Séléka, de mayoría musulmana.

La vuelta a su puesto de Djotodia podría complicar las conversaciones de paz que tendrán lugar en República del Congo este mismo mes entre los líderes de Séléka y los representantes de las milicias 'anti balaka'.

El viceportavoz del brazo militar de la coalición, Christian Djuma Narkoyo, ha afirmado que los comandantes Nurredine Adam y Mohamed Dhaffane --que figuran entre los fundadores de Séléka-- han sido nombrados como sus lugartenientes.

"Todos ellos han sido restaurados, ya que son los fundadores del movimiento y han de permanecer en sus puestos. Les reconocemos como líderes y trabajaremos con ellos", ha dicho Narkoyo. Séléka nombró una nueva cúpula en abril, pero su restauración podría ser un esfuerzo por redirigir al grupo, sacudido por las luchas de poder.

Así, ha detallado que Djotodia y Adam regresarán a la capital, Bangui, una vez que tengan garantías de que no serán arrestados. Sobre ambos pesan varios paquetes de sanciones de Naciones Unidas por su papel en el conflicto.

Por otra parte, Narkoyo ha afirmado que el grupo estará representado en las conversaciones por otros altos cargos. Séléka incluirá entre sus demandas que la formación se haga cargo de los ministerios de Defensa, Interior y Minas del próximo Gobierno.

Alrededor de un millón de personas, es decir, cerca de una cuarta parte de la población, se ha visto desplazada por los enfrentamientos. La violencia ha provocado que la práctica totalidad de la comunidad musulmana haya abandonado la capital y otras zonas del sur del país, dirigiéndose a los países vecinos o a los bastiones controlados por Séléka en el norte de RCA.