El senador de EEUU Graham anuncia que presionará a Trump para que reconozca el Golán sirio como israelí

Publicado 11/03/2019 18:18:22CET
REUTERS / RONEN ZVULUN

JERUSALÉN, 11 Mar. (Reuters/EP) -

El senador estadounidense Lindsey Graham ha anunciado este lunes que intentará convencer al Gobierno del presidente Donald Trump para que reconozca los Altos del Golán sirios ocupados militarmente por Israel desde 1967 como territorio israelí de pleno derecho.

Israel se anexionó unilateralmente los Altos del Golán en 1981 para aplicar la legislación israelí a este territorio, una medida no reconocida por la comunidad internacional.

Graham ha visitado este lunes la región acompañado del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. De ninguna manera "puedo imaginarme ahora o en el futuro que Estado de Israel renuncie al Golán", ha afirmado Graham en declaraciones a la prensa.

El senador ha explicado en ese sentido que hablará con Trump sobre la posibilidad de reconocer como israelí esta llanura porque es "inconcebible que Israel lo entregue a nadie dadas las amenazas que afronta Israel".

Israel valora la importancia estratégica de esta llanura porque su control facilita la defensa de su territorio ante una posible invasión y ha defendido ya ante Trump que se reconozcan los Altos del Golán como zona israelí de pleno derecho.

En 2017 Trump rompió décadas de consenso internacional al reconocer Jerusalén como capital de Israel, aunque por el momento el mandatario no ha querido comprometerse en materia de fronteras, también para Jerusalén, uno de los asuntos clave en la negociación de un posible acuerdo de paz entre Israel y los países árabes, incluida Palestina.

Siria intentó recuperar los Altos del Golan durante la Guerra del Yom Kipur de 1973, pero Israel logró defenderse y ambas partes firmaron un armisticio en 1974 por el que además se instauró la Fuerza de Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF) que vela por el cumplimiento del alto el fuego.

En los Altos del Golán hay unos 20.000 colonos viviendo en más de una treintena de colonias judías, la mayoría en posiciones elevadas, además de 20.000 sirios mayoritariamente drusos. La construcción de asentamientos y la colonización de territorios ocupados militarmente supone un crimen de guerra desde el punto de vista del Derecho Internacional.