El senador Howard Baker, figura clave en la investigación del 'Watergate', muere a los 88 años

Actualizado 26/06/2014 21:11:46 CET

WASHINGTON, 26 Jun. (Reuters/EP) -

El exsenador republicano de Tennesse Howard Baker figura clave en la investigación sobre el caso 'Watergate' que obligó a dimitir al presidente Richard Nixon y que ayudó a salvar la Presidencia de Ronald Reagan ante el escándalo 'Irangate', ha muerto este jueves a los 88 años.

El líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, ha anunciado la muerte de Baker y ha dicho que fue "una de las figuras más sobresalientes del Senado. "El senador Baker realmente se ganó el apodo de 'Gran Conciliador'", ha añadido.

Baker resultó elegido senador por el estado de Tennessee en 1966 y permaneció en este puesto durante 18 años, cuatro de ellos como líder de la mayoría republicana del Senado. El difunto senador trabajó como jefe de personal con Reagan entre 1987 y 1988 y embajador en Japón entre 2001 y 2005 durante el mandato de George W. Bush. También se presentó a las elecciones republicanas para llegar a la carrera presidencial en 1980, aunque sin éxito.

Baker será recordado por su pregunta a los testigos que comparecieron ante el Senado por el caso ' Watergate': "¿Qué sabía el presidente y cuándo lo supo?". Aunque al principio Baker confiaba en la inocencia de Nixon, la investigación le hizo cambiar de parecer e intentó distanciarse del presidente, del que unos años antes se consideraba "amigo cercano", según 'The Washington Post'.

Tras las elecciones de 1980, cuando Reagan ganó a 'Jimmy' Carter y los republicanos obtuvieron la mayoría en el Senado, Baker se convirtió en el líder de la mayoría republicana desde 1981 hasta 1985. Baker era visto como un asistente de Reagan en el Congreso durante su primer mandato, ya que le ayudaba a cuadrar la agenda.

Baker también desempeñó un papel importante durante el escándalo 'Irangate', en el que se vio envuelto Reagan por la venta de armas a Irán en un intercambio por los ataques norteamericanos contra Líbano. Estados Unidos destinó los pagos a financiar a los rebeldes anticomunistas de Nicaragua, lo que supuso una violación de las leyes estadounidenses. Reagan despidió a su consejero y contó con Baker para reemplazarlo y convertirlo en su mano derecha.