Archivo - El ministro de Exteriores sirio, Asaad al Shaibani - Europa Press/Contacto/Nicolas Landemard - Archivo
MADRID 13 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Siria ha presentado este miércoles una protesta formal ante el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, así como al Consejo de Seguridad, por el reconocimiento de la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán anunciado esta semana por las autoridades de Colombia.
Lo ha hecho en una carta oficial en la cual ha mostrado su protesta, condena y rechazo categórico al reconocimiento, por parte de Bogotá, de lo que denomina la "soberanía israelí" sobre los Altos del Golán sirios ocupados, según informa la agencia siria de noticias Sana.
Presentada por el representante permanente de Siria ante la ONU, Ibrahim Alabi, la misiva advierte que este reconocimiento por parte del Ejecutivo colombiano constituye una "clara violación" de la Carta de Naciones Unidas y de la resolución 497 de 1981 del Consejo de Seguridad, "carece de efecto jurídico" y "no altera la condición jurídica del Golán como territorio sirio ocupado".
A su vez, Damasco ha aseverado que el número de países que apoyaban la resolución sobre el "Golán sirio" había "aumentado a 123 en diciembre de 2025 poniendo de manifiesto la conciencia internacional sobre la gravedad de la ocupación, mientras Israel continúa con sus ataques e incursiones que desestabilizan la región".
Subrayando que la preservación de la unidad y soberanía de Siria representa un "pilar fundamental" para la "seguridad y estabilidad" en Oriente Próximo, el Gobierno sirio ha reiterado su disposición a "mantener consultas con Colombia para aclarar estos hechos".
Del mismo modo, el Ejecutivo sirio ha abogado por que Bogotá reconsidere y retire su reconocimiento de la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, territorio que este país arrebató a Siria durante la Guerra de los Seis Días (1967) y la Guerra del Yom Kipur (1973) y que se anexionó de forma efectiva en 1981.
La decisión adoptada por el Ejecutivo colombiano liderado por Abelardo de la Espriella, también ha sido condenada por la propia Liga Árabe, así como por Arabia Saudí y Egipto.