El presidente Donald Trump camina por el Jardín Sur de la Casa Blanca tras llegar a bordo del Marine One, luego de un viaje a San Antonio, Texas, donde asistió a un mitin de campaña previo a las elecciones de mitad de mandato de noviembre - Matt Kaminsky / Zuma Press / Europa Press
MADRID 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a abordar este jueves sus polémicas declaraciones en las que planteaba la posibilidad de que Irán bombardeara Los Ángeles y San Diego --gobernadas por alcaldes demócratas--, alegando que "lo único que hacía" era comparar el "pequeño precio a pagar" en el encarecimiento de los combustibles derivado de la guerra con Irán con el "alto precio" que supondría que la República Islámica atacase las citadas ciudades californianas, como, alega, podría haber hecho de no haber iniciado la guerra.
"Andan por ahí intentando decir que estoy invitando al enemigo a bombardear San Diego y Los Ángeles cuando, en realidad, lo que yo decía era que un aumento temporal del precio de la gasolina es un pequeño precio a pagar para que Irán no tenga un arma nuclear y, si queréis ver un precio elevado, ¿os imagináis cómo sería si bombardearan San Diego y/o Los Ángeles?", ha manifestado en redes el inquilino de la Casa Blanca.
Prosiguiendo con su explicación, Trump ha mantenido que "lo único que hacía era establecer una comparación entre pagar un poco más por la gasolina durante un breve periodo de tiempo y el bombardeo de nuestras principales ciudades".
"Todo el mundo lo sabía, (los medios de) noticias falsas también lo sabían, pero siguen difundiendo que estoy pidiendo al enemigo que bombardee dos ciudades que amo. Lo que digo está totalmente claro, pero esta gente son degenerados y creen que pueden seguir saliéndose con la suya con noticias falsas", ha denunciado.
La polémica parte de las palabras que empleó en un mítin del Partido Republicano de cara a las elecciones de medio mandato y que, pese a la controversia emergida, volvió a utilizar en otro acto de campaña este miércoles.
Sin embargo, el magnate republicano ha salido ahora al paso del debate con una explicación semejante a la dada en redes al principio de la polémica por el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, quien argumentó que las críticas erigidas "no están basadas en la realidad" y defendió que el mandatario simplemente señalaba la amenaza que habría supuesto Irán para las ciudades estadounidenses si no se hubiera frenado su desarrollo nuclear.
No obstante, esto no frenó las protestas de los alcaldes de Los Ángeles, Karen Bass, y de San Diego, Todd Gloria, ni tampoco del gobernador de California, Gavin Newsom --quien llegó a pedir la inhabilitación de Trump por "enfermo mental"--, o de los 43 congresistas demócratas del afamado estado.