Actualizado 06/06/2007 20:39 CET

UE.- Aerolíneas rechazan que la UE imponga un tope a sus emisiones porque ello amenazaría su supervivencia

BRUSELAS, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las principales asociaciones de compañías aéreas europeas rechazaron hoy que la UE imponga un tope a sus emisiones de CO2 a partir de 2011 al considerar que esta medida "pondrá en riesgo la viabilidad a largo plazo de la industria de aviación europea". El Ejecutivo comunitario ha propuesto incluir a las aerolíneas en el sistema de comercio de emisiones, una iniciativa que está siendo discutida ahora por los Veintisiete y la Eurocámara.

Las compañías aéreas hicieron público un estudio de impacto según el cual el coste de los permisos de emisión que la propuesta de Bruselas les obligará a adquirir será de más de 45.000 millones de euros para el periodo entre 2011 y 2022. Ello supone al año el doble de los beneficios acumulados de las aerolíneas europeas durante la última década. Los beneficios globales del sector se reducirán en 40.000 millones durante el mismo periodo, debilitando la estabilidad financiera de muchos operadores.

Sólo un tercio de los costes de incluir a la aviación en el comercio de emisiones podrá ser recuperado por las aerolíneas mediante el precio que cobran a los pasajeros, ya que la posibilidad de repercutir este aumento en los billetes dependerá del modelo de negocios de cada operador. Las compañías denuncian además que la demanda de billetes de avión es muy sensible a los precios, por lo que cualquier incremento provocará una pérdida de pasajeros.

Las asociaciones de aerolíneas criticaron también que las compañías europeas se encontrarán en una situación de "desventaja competitiva perpetua" respecto a las de terceros países. Mientras que los aviones europeos tendrán costes relacionados con las emisiones en toda su red, el esquema afectará sólo a una pequeña parte de las operaciones de las aerolíneas extranjeras: los vuelos a Europa.

Finalmente, los operadores alertaron de la complejidad y los costes administrativos del sistema, particularmente para las pequeñas compañías, como la aviación de negocios y los helicópteros. El impacto del tope para las emisiones de la aviación civil se sentirá en la economía en su conjunto y penalizará al turismo y a las regiones periféricas. También es probable que el tráfico intercontinental se desvíe de 'hubs' --centros de interconexión de vuelos-- europeos a otros situados fuera de Europa, dañando así la competitividad comunitaria.

Por todo ello, la industria de aviación europea lanzó un llamamiento a los 27 y a la Eurocámara para que revisen la propuesta y ofreció un "diálogo constructivo" con el objetivo de mejorarla. Asimismo, recomendó a la UE que aborde las emisiones de la aviación en el marco de la Organización Internacional de Aviación Civil.