ESTRASBURGO 17 Ene. (EUROPA PRESS) -
El pleno del Parlamento Europeo (PE) rechazó hoy un informe en el que se planteaba extender el derecho de voto en las elecciones municipales y europeas a los ciudadanos de países no miembros de la UE que hayan residido permanentemente en la Unión durante más de cinco años.
El texto, elaborado por el diputado italiano de la Izquierda Unitaria Europea Giusto Catania, proponía también que los ciudadanos europeos puedan votar en las elecciones nacionales y regionales del país en que residan. No obstante, la iniciativa fue derrotada por 347 votos en contra, 276 a favor y 22 abstenciones.
El PPE votó en bloque en contra del texto, mientras que los liberales lo hicieron claramente divididos --36 a favor y 34 en contra-- y los socialistas se mostraron mayoritariamente a favor --168 votos--, igual que el grupo de los Verdes.
El informe, que había salido adelante en la comisión de Libertades de la Eurocámara, consideraba necesario reformar el sistema electoral europeo para las próximas elecciones al Parlamento Europeo de 2009, "con el fin de dotar a las elecciones de una verdadera dimensión europea a través de la uniformización de los procedimientos electorales".
Pedía a los Estados miembros que examinaran a la mayor brevedad la posibilidad de reconocer a los ciudadanos de la Unión los derechos activos y pasivos de voto en la elecciones municipales, provinciales y regionales en el Estado miembro en el que residan sin distinción de nacionalidad, así como examinar la posibilidad de que éstos puedan presentarse como candidatos en las elecciones nacionales.
MALA SEÑAL
Por otro lado, la comisión de Libertades buscaba el "reconocimiento de los derechos políticos a quien viva de manera legal y estable en la Unión Europea, sin ningún tipo de discriminación vinculada a su nacionalidad de origen". También consideraba que los ciudadanos extracomunitarios tienen derecho a "circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros y a adquirir el derecho de residencia permanente al cabo de cinco años de residencia en el país de acogida".
Para el promotor de la iniciativa, el rechazo del Parlamento es "un paso atrás en los esfuerzos por la construcción europea". "Estrasburgo envía un mensaje horrible. Si Europa no se embarca en la integración intercultural y los derechos civiles y sociales, está condenada al fracaso", se lamenta Catania.