Columna de humo tras un bombardeo del Ejército de Israel contra la capital de Líbano, Beirut (archivo)- Europa Press/Contacto/Abdul Kader Al Bay
MADRID, 9 (EUROPA PRESS)
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado este lunes la muerte de más de 80 niños a causa de los ataques de Israel contra Líbano, unas cifras "estremecedoras" que reflejan "el devastador impacto" sobre la infancia del conflicto desatado en Oriente Próximo por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
"La continua escalada de hostilidades en Líbano y el devastador impacto que está teniendo en los niños y niñas resultan profundamente preocupantes", ha dicho el director regional de UNICEF para Oriente Próximo y Norte de África, Edouard Beigbeder, que ha recordado que las últimas cifras oficiales apuntan a 83 niños muertos y 254 heridos por los ataques israelíes desde el 2 de marzo.
Así, ha subrayado que "de media, más de diez niños han muerto cada día en todo Líbano durante la última semana, con aproximadamente 36 menores heridos cada día", al tiempo que ha ahondado en que "en los últimos 28 meses, 329 niños y niñas han muerto en Líbano y 1.632 han resultado heridos".
"Solo en los últimos seis días, el número de niños fallecidos ha aumentado un 25%, alcanzando la devastadora cifra de 412 menores muertos", ha lamentado Beigbeder, quien ha recalcado que estos datos "son un claro testimonio del impacto que el conflicto está teniendo sobre la infancia".
"Mientras continúan los ataques militares en todo el país, niños y niñas están muriendo y resultando heridos a un ritmo alarmante, las familias huyen de sus hogares por miedo y miles de menores duermen ahora en refugios fríos y hacinados", ha criticado.
En este sentido, ha reseñado que "el desplazamiento masivo en todo Líbano ha obligado a casi 700.000 personas, incluidos alrededor de 200.000 niños y niñas, a abandonar sus hogares, sumándose a las decenas de miles que ya habían sido desplazadas por anteriores escaladas de violencia".
"UNICEF pide a todas las partes que protejan a la población civil y a las infraestructuras civiles, incluidas las escuelas y los refugios, y que cumplan sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario", ha argüido, al tiempo que ha reclamado que "se realicen esfuerzos inmediatos para reducir la escalada y evitar más daños a la infancia".
SAVE THE CHILDREN RECUERDA QUE "NO SE TRATA SOLO DE CIFRAS"
Por su parte, la organización no gubernamental Save the Children ha tildado este mismo lunes de "devastadora" la muerte de más de 80 niños por los ataques israelíes contra Líbano, antes de afirmar que estas víctimas figuran "entre los casi 300 niños que murieron en la región" a causa del conflicto.
"No se trata solo de cifras: se trata de vidas jóvenes truncadas y de niños cuyo futuro ha quedado marcado para siempre por la guerra. Los ataques aéreos y las órdenes de desplazamiento forzado están obligando a familias a huir en masa", ha señalado la directora de Save the Children en Líbano, Nora Ingdal.
En este sentido, ha recordado que las autoridades libanesas han cifrado en más de 700.000 los desplazados en el país, al tiempo que ha incidido en que esta situación "despoja a los niños y niñas de casi todo lo que los mantiene seguros: sus hogares, sus escuelas, sus comunidades y las rutinas que les brindan estabilidad".
Muchos ya han experimentado años de inestabilidad y desplazamiento, y esta escalada está profundizando el trauma que arrastran", ha lamentado. "Toda guerra es una guerra contra los niños y niñas, y una vez más los vemos pagar el precio más alto por un conflicto que no iniciaron ni en el que participaron", ha argumentado.
"Las guerras tienen leyes, y la infancia debe estar excluida de todos los conflictos. Los líderes mundiales deben actuar con urgencia para evitar una mayor escalada. Debe haber una cese inmediato de las hostilidades, y todas las partes deben respetar el Derecho Internacional Humanitario y hacer todo lo que esté a su alcance para proteger a los civiles, especialmente a los niños y niñas"", ha destacado.
ACCIÓN CONTRA EL HAMBRE PIDE MÁS FINANCIACIÓN INTERNACIONAL
En este contexto, Acción contra el Hambre ha reclamado un aumento de la ayuda internacional para respaldar la respuesta humanitaria frente a la crisis en Oriente Próximo, antes de explicar que el conflicto está agravando unas necesidades humanitarias ya importantes con la interrupción de servicios esenciales, el aumento de los desplazados y los riesgos para los civiles.
"Las familias, ya agotadas por años de penurias, se ven obligadas a desplazarse una vez más, y miles de ellas se ven obligadas a dormir en coches y espacios públicos", ha dicho la directora regional de la ONG en Siria y Líbano, Suzanne Takkenberg. "Se necesita urgentemente ayuda internacional para mantener una respuesta a la altura de lo que exige esta crisis", ha argumentado.
Acción contra el Hambre ha confirmado además que está intensificando sus operaciones en Líbano, ampliando su apoyo en la nueva creación los refugios colectivos y aumentando la distribución de ayuda esencial a las familias desplazadas, así como con la activación de mecanismos de respuesta de emergencia para identificar las necesidades más urgentes.
En este sentido, ha reclamado a la comunidad internacional "medidas inmediatas y concretas para detener la escalada de hostilidades y evitar más daños a la población civil", el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario en lo relativo a la protección de los civiles y garantías para un acceso humanitario "seguro, sostenido y sin obstáculos". Además, ha reclamado "aumentar sustancialmente la financiación y los recursos humanitarios" para responder al aumento de las necesidades.
Las autoridades libanesas han elevado a cerca de 400 los muertos a causa de la oleada de bombardeos lanzada por Israel en respuesta al disparo de proyectiles por parte de Hezbolá en venganza por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
Israel ya había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto las autoridades libanesas como el grupo se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.
El alto el fuego contemplaba que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha mantenido cinco puestos en el territorio de su país vecino, algo también criticado por Beirut y el grupo chií, que exigen el fin de este despliegue.