Los medios destacan las dificultades creadas ante el viaje de Benedicto XVI a Turquía en noviembre
ROMA, 15 Sep. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) -
El presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, el cardenal francés Paul Poupard, defendió el discurso del Papa Benedicto XVI realizado en Alemania e criticado por algunos representantes islámicos, considerando que "no era un ataque sino una mano tendida, porque reivindica el valor de las culturas religiosas de la Humanidad, entre ellas el Islam", según recoge hoy el diario 'Corriere della Sera'.
Para Popuard, uno de los objetivos del discurso del Pontífice fue la afirmación de "que existe una urgente necesidad de un verdadero diálogo entre las culturas y las religiones".
"La lección que dio el Papa en su antigua universidad estaba dirigida a mostrar que Occidente se equivoca al considerar negativamente la religión y lleva a afirmar que las culturas profundamente religiosas del mundo ven en la exclusión del divino de la universalidad de la razón un ataque a sus convicciones más intimas", explicó el purpurado francés al diario milanés, añadiendo: "¿No le parece que un musulmán sincero se tiene que alegrar por esta afirmación".
El discurso del Papa en el Aula Magna de la Universidad de Ratisbona ante representantes de la ciencia ha causado las críticas de algunos sectores del mundo islámico cuando citó algunas frases del emperador bizantino Manuel II Paleólogo del siglo XIV, en las que criticaba algunas frases de Mahoma sobre el uso de la violencia para difundir la fe.
Según el Papa, el emperador cuando habla de la Yihad (guerra santa), "explica minuciosamente las razones por las que la difusión de la fe mediante la violencia es algo irrazonable". "La violencia contrasta con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma", comentó en esa ocasión Benedicto XVI.
Poupard explicó hoy que las palabras del Papa intentaban explicar "la cuestión entre fe y razón y no trataba el Islam". "Además el Papa no pronuncia ningún tipo de palabra ofensiva pues aclara que estas opiniones eran de un emperador bizantino, en el invierno del 1391", precisó el "ministro de la cultura" de la Santa Sede.
Ayer por la tarde, el portavoz vaticano, padre Federico Lombardi, señaló que Benedicto XVI no tenía intención de herir los sentimientos de los creyentes musulmanes, sino dejar claro que rechazaba la violencia motivada por la religión.
Mientras, algunos medios de comunicación destacan que esta polémica podría afectar al próximo viaje que el Papa tiene previsto en Turquía el 28, 29 y 30 de noviembre, algunas autoridades islámicas turcas exigen que Benedicto XVI les pida excusas.
La máxima autoridad religiosa del país, el gran muftí, Ali Bardakoglu, comentó que esperan "las excusas al mundo del Islam por parte de Benedicto XVI" y añadió en referencia al próximo viaje que no cree que "venga nada bueno de la visita al mundo musulmán de un hombre con estas ideas sobre el profeta Mahoma".
Por su parte, el nuncio apostólico de Turquía, Antonio Lucibello, en declaraciones a la agencia de la Conferencia Episcopal italiana, SIR, comentó que "son sólo especulaciones" los rumores de una cancelación del viaje del Papa a este país.
Mientras que el presidente de la Conferencia Episcopal turca, Ruggero Franceschini, invitó a los fieles musulmanes a "leer con atención el discurso del Papa en el que se expresa claramente el rechazo a las motivaciones religiosas en la violencia". "Un tema que refuerza las posiciones de un Islam moderado como es el de Turquía", agrega. "El próximo viaje a Turquía de Benedicto XVI servirá a reforzar el diálogo religoso", añadió el presidente de los obispos turcos a la agencia SIR.
El Papa Benedicto XVI tiene previsto su viaje a Turquía a finales de noviembre y hace unas semanas se supo que decidió prolongar un día más su estancia en este país, para reunirse con la comunidad católica local y celebrar una solemne misa en la Catedral de los Latinos del Espíritu Santo en Estambul.
La visita del Pontífice prevé encuentros con las autoridades políticas, los líderes de la mayoría musulmana y los líderes ortodoxos, que tienen en Estambul, la antigua Constantinopla, su sede histórica.
El Santo Padre también visitará la monumental Catedral de Santa Sofía, convertida en un museo por el actual Gobierno secular turco; así como el mausoleo de Ataturk, el líder que creó la nueva Turquía secular.