Archivo - La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. - DATI BENDO - Archivo
BRUSELAS 13 Abr. (EUROPA PRESS) -
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha celebrado este lunes desde Bruselas que Hungría "regrese" a la senda de la Unión Europea tras la victoria electoral del líder de la oposición, Péter Magyar, sobre el saliente Viktor Orbán; si bien ha instado a aprovechar el impulso para promover cambios en las reglas de la política exterior de la UE para evitar nuevos "bloqueos sistemáticos" en el futuro por un sólo gobierno.
"Hay mucho trabajo por hacer ahora que Hungría vuelve a la senda europea. Pero creo que también deberíamos mirar las lecciones aprendidas dentro de la Unión", ha dicho en una rueda de prensa en referencia al poder de veto que concede la necesidad de contar con unanimidad en el seno de los 27 para tomar decisiones en política exterior y que ha permitido a Budapest en los últimos años bloquear sanciones contra Rusia o conceder mayor apoyo a Kiev frente a la invasión lanzada por Vladimir Putin.
En este sentido, la jefa del Ejecutivo comunitario ha defendido que el bloque debe "avanzar hacia la mayoría cualficada" en la toma de decisiones en materia exterior, como "un paso importante para evitar bloqueos sistemáticos como los que hemos visto en el pasado"; si bien la conservadora alemana ha evitado poner nombre a los Gobiernos que, como el del ultranacionalista Orbán en Hungría o el Robert Fico en Eslovaquia, han frenado decisiones a 27.
No es la primera vez que Bruselas apunta en este sentido, ya que en 2018 ya intentó convencer a los Estados miembro de abandonar la regla de la unanimidad que rige en materia de Política Exterior y Seguridad Común en asuntos clave como la adopción de sanciones o la creación de misiones europeas; pero no prosperó por las reservas de varios gobiernos, a pesar de contar con el apoyo del entonces jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, y de países como España, Alemania e Italia.
El Tratado de Lisboa prevé una cláusula pasarela que abriría la puerta a poder tomar decisiones por mayoría cualificada en el ámbito de política exterior, pero para dar ese paso sería necesario primero lograr la unanimidad de los Veintisiete para respaldar el cambio.
En todo caso, Von der Leyen no ha ido más allá de apuntar el debate, sin ofrecer detalles de una nueva propuesta ni calendario, aunque en las últimas semanas, sobre el mismo asunto, el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, ha planteado la necesidad del cambio antes de que acabe la legislatura comunitaria actual, esto es, en 2029.
EMPEZAR A TRABAJAR "CUANTO ANTES" CON EL NUEVO GOBIERNO HÚNGARO
En cuanto a lo que supondrá en lo inmediato el relevo en Hungría, Von der Leyen ha evitado responder a la pregunta de si espera pronto el desbloqueo del préstamo de 90.000 millones de euros a Kiev y el vigésimo paquete de sanciones a Rusia que Orbán ha vetado hasta ahora; pero ha confiado en poder empezar a "trabajar cuanto antes" con el nuevo Ejecutivo que forme Péter Magyar en esos asuntos "y muchos otros".
"Hoy Europa es húngara sin ninguna duda. Los ciudadanos húngaros han hablado y han reclamado su camino europeo, es una victoria de las libertades fundamentales", ha expresado Von der Leyen, para después aplaudir el "valiente" empuje de los húngaros para facilitar el cambio.
La deriva antidemocrática del Gobierno de Orbán y su acercamiento a Moscú tensaron las relaciones de Hungría con las instituciones de la Unión Europea y la mayoría de países del bloque, que, sin embargo, no lograron avanzar en el proceso del artículo 7 de los Tratados que hubiera permitido --de lograr unanimidad-- suspender el derecho a voto de Budapest si se demostraba el riesgo sistémico de sus políticas para el Estado de derecho en la Unión.
Con todo, ante reformas contra la independencia del poder judicial o del colectivo LGTBI, Bruselas optó por congelar hasta 18.000 millones de euros en fondos de cohesión y ayudas del fondo de recuperación postCOVID presupuestados para Hungría. Estos recursos siguen en suspenso y el nuevo Gobierno de Magyar tendrá que comprometerse a reformas específicas que retomen la senda democrática para lograr el desembolso de estos apoyos. También está en el aire el préstamo de 17.000 millones de euros para el plan de defensa húngaro en el marco del fondo para compras conjuntas de equipos militares, conocido con el acrónimo SAFE.