Archivo - Tenerife Espacio de las Artes (TEA) presenta este sábado a las 20.00 horas la performance 'Sylphides' (2009), de la bailarina y creadora multidisciplinar Cecilia Bengolea y del coreógrafo e historiador de la danza Franois Chaignau - CABILDO DE TENERIFE - Archivo
SANTA CRUZ DE TENERIFE 21 Jun. (EUROPA PRESS) -
Tenerife Espacio de las Artes (TEA) presenta este sábado a las 20.00 horas la performance 'Sylphides' (2009), de la bailarina y creadora multidisciplinar Cecilia Bengolea (Buenos Aires, 1979) y del coreógrafo e historiador de la danza Franois Chaignaud (Rennes, 1983).
Esta acción, que ofrece, a través de la figura de las sílfides, una reflexión sobre cómo nos relacionamos con cuerpo, muerte y trascendencia, está vinculada a la pasada exposición 'Este puede ser el lugar, performar el museo' y se realiza con la coordinación del programa público Por asalto. Además de esta representación, el sábado a las 13.30 horas se celebrará un encuentro con Cecilia Bengolea. La entrada a estas actividades es de acceso libre.
El poder metafórico de 'Sylphides' se activa desde lo paradójico, ya que en esta pieza de danza los intérpretes aparecen sellados en sacos de látex negro y por tanto su respiración y sus movimientos se ven reducidos a los mínimos vitales. Así, al borde de la asfixia, evocan a las sílfides, espíritus femeninos del aire, seres inmateriales que se encuentran suspendidos entre la vida y la muerte, entre la fantasía y la realidad, y que tanto dinamizaron la creación literaria y coreográfica de los siglos XVIII y XIX.
La figura de la sílfide sigue siendo actualmente un gran enigma al plantear la cuestión de la materialidad del cuerpo, de la vida después de la muerte y de la relación que mantenemos con los muertos y sus envolturas corporales. Las sílfides cuestionan algunos de los temas recurrentes del pensamiento occidental: dualismo, tiempo lineal, racionalismo. 'Sylphides' se sitúa en una línea difusa entre rito funerario y ceremonia del nacimiento.
Bengolea y Chaignaud investigan una nueva comprensión de los cuerpos, de su posible aniquilación y renacimiento para dar paso a un nuevo organismo y así a otros modos de moverse, una nueva danza. Un lugar que permite a estas formas físicas envasadas al vacío desplazarse continuamente entre sujeto y objeto. Cecilia Bengolea y Franois Chaignaud han colaborado y producido obras que abarcan el ballet, el voguing, el twerking, el dancehall jamaicano, el hula hooping y el clubbing.