LOGROÑO, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja, Noemí Manzanos y la presidenta de la Federación Riojana de Caza, Karla Anguiano, han mantenido esta mañana una reunión para analizar acciones cinegéticas ante la irrupción de la Peste Porcina Africana (PPA) a lo largo de todo el panorama nacional, en la que se han acordado aplicar una serie de medidas en el territorio riojano.
A pesar de que en La Rioja "no se ha detectado por el momento ningún animal afectado por esta enfermedad, cabe recordar que hay nueve casos confirmados de peste porcina detectada en jabalíes dentro de la zona cero en Collserola (Cerdanyola del Vallès) a los que pueden sumarse algunos más en caso de encontrar más ejemplares contagiados dentro de la cincuentena de fallecidos en la zona delimitada".
Por ello, tras la reunión mantenida entre Gobierno de La Rioja y Federación Riojana de Caza, proceden a aplicarse de manera inmediata las siguientes medidas instauradas por el Ejecutivo dentro del territorio riojano:
Tasa Cero (TASA 0) en todas las batidas ÚNICAS de jabalí en la Reserva Regional de Caza.
En materia de bonificaciones, las Sociedades Deportivas Federadas titulares de los Cotos Deportivos tendrán las reducciones contempladas en la legislación de caza para las autorizaciones de caza que estén contempladas en el Plan Técnico de Caza aprobado.
Además, como medida extraordinaria vigente, mientras España no sea reconocida como país libre de PPA, TODOS los cotos de caza de La Rioja podrán beneficiarse de reducciones de hasta el 50 por ciento en sus tarifas, siempre que acuerden con la Consejería en materia de caza la realización de actuaciones destinadas a fomentar la caza del jabalí y que estas permitan incrementar en al menos un 15 por ciento el número de capturas respecto a la temporada anterior.
Se darán autorizaciones excepcionales para ganchos y batidas en un período de tiempo inferior a 7 días. También se permitirán autorizaciones excepcionales para la utilización de visor térmico y trampeo para capturas de jabalíes. Se crearán documentos informativos con protocolos sobre las actuaciones a realizar. De igual manera, se producirá una intensificación en el control de basuras.
PROPUESTAS DE LA FEDERACIÓN
Por otro lado, la Federación Riojana de Caza quiere destacar que, en dicho encuentro, también ha realizado diferentes propuestas a la consejera de Medio Ambiente, tales como:
Desinfección, tanto en llegada como en salida, de los servicios de guardería y vigilancia forestal de los transportes de animales a las batidas. Esta tarea será supervisada por los servicios de guardería forestal, quienes garantizarán el cumplimiento de los protocolos oficiales de bioseguridad. El objetivo es evitar la diseminación de agentes patógenos -especialmente el virus de la PPA- que pueden adherirse a los neumáticos, jaulas, utensilios o superficies del vehículo. Para ello, se emplearán desinfectantes homologados y se registrará cada procedimiento en un control documental que permita trazar la trazabilidad sanitaria de los transportes.
Liberalización de la caza al salto por toda la comunidad, permitiendo llevar balas en la munición. Asimismo, se asegura una mayor capacidad de respuesta ante la detección de animales asilvestrados como jabalíes, que pueden suponer un riesgo de propagación de enfermedades y daños agrícolas. Esta medida busca equilibrar el control poblacional con la seguridad, estableciendo normas precisas sobre el tipo de arma y munición permitida, así como la distancia mínima respecto a núcleos urbanos o caminos. Eliminación de los cupos.
Con esta flexibilización, los cazadores podrán abatir un número ilimitado de ejemplares dentro del marco de seguridad y ética cinegética, adaptando el esfuerzo de caza a las necesidades reales de gestión del territorio. Esta medida pretende reducir daños agrícolas, accidentes de tráfico y el riesgo sanitario derivado de la sobrepoblación, siempre bajo supervisión técnica y con comunicación obligatoria de los resultados de cacería.
Organización de sistema de recogida y manejo de reses. El objetivo principal es garantizar que los restos animales se manejen siguiendo criterios sanitarios y medioambientales, evitando su abandono en el campo. Las piezas serán trasladadas a puntos de concentración o centros autorizados, donde se realizará la inspección sanitaria, el despiece y, en su caso, la eliminación de subproductos animales no destinados al consumo humano (SANDACH). Este sistema también permitirá una mejor trazabilidad y control sobre el número y estado sanitario de los animales cazados.
Cursos de concienciación de la PPA y la importancia económica que la misma puede repercutir. Se busca reforzar la colaboración entre el sector cinegético y el ganadero, subrayando la responsabilidad compartida en la protección de la sanidad animal y la economía rural.
Aumento del número de perros autorizados, ya que desempeñan un papel clave en el rastreo y localización de animales, favoreciendo una caza más selectiva y rápida. El aumento consideraciones de bienestar animal, seguridad y control de la actividad, estableciendo criterios técnicos claros para su aplicación.
RECOMENDACIONES A SENDERISTAS
Los senderistas y usuarios de áreas recreativas pueden actuar como vectores involuntarios del virus al mover barro, restos orgánicos o alimentos por diferentes zonas.
Resulta clave incluir en cartelería, webs de turismo y charlas locales mensajes sencillos y repetitivos, tales como: Mantener los caminos señalizados y evitar la aproximación a jabalíes u otros suidos silvestres, así como a cadáveres o restos de animales. Ante su hallazgo, avisar siempre a agentes ambientales o autoridades locales sin tocarlos.
No abandonar restos de comida ni dejar basura en el campo; los restos cárnicos o bocadillos con embutidos pueden ser una vía de transmisión si llegan a ser consumidos por jabalíes.
Limpiar bien botas, ropa y equipo (bastones, mochilas, ruedas de bici) tras rutas en zonas de riesgo o tras viajes a países afectados, usando agua, detergente y, cuando sea posible, desinfectante sencillo, para reducir la posible presencia de material contaminado.
Evitar llevar productos de cerdo de otros países a zonas rurales, y si se llevan, no tirar restos en el entorno ni darlos a animales silvestres. Estas recomendaciones pueden integrarse en folletos de senderos, en señalización en parkings y áreas recreativas, y en campañas conjuntas con clubes de montaña o asociaciones de turismo rural. Formación en colegios para no alimentar a la fauna silvestre.
En el ámbito escolar es muy útil diseñar módulos de educación ambiental que conecten la PPA con conceptos cercanos a los niños: bienestar animal, cuidado del entorno y economía rural. La idea central es que "dar de comer a los animales salvajes" no es un gesto de cariño, sino un riesgo sanitario y ecológico.
Explicar, con lenguaje adaptado, qué es la PPA, que afecta solo a cerdos domésticos y jabalíes, y cómo un simple bocadillo con embutido tirado en el monte puede transmitir enfermedades y perjudicar a ganaderos y pueblos.
Reforzar el mensaje de no alimentar nunca a jabalíes, ciervos u otras especies en parques, cunetas o monte, porque se acostumbran al ser humano, aumentan su densidad cerca de zonas urbanas y se incrementa el riesgo de accidentes y de circulación de patógenos.
Incluir actividades prácticas: carteles hechos por los alumnos para colocar en el patio o en sendas cercanas, juegos de "buenas y malas prácticas" en el campo y charlas de veterinarios, agentes medioambientales o ganaderos. Solo así es posible crear una cultura preventiva desde edades tempranas, alineada con las medidas de bioseguridad y control de movimientos de personas, animales y productos que ya se aplican en explotaciones y en la gestión de la fauna silvestre.