LOGROÑO 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
La tercera Semana de la Ciencia y la Tecnología, que se desarrolla del 6 al 10 de noviembre, tiene como tema central el agua, y casi 3.000 alumnos no universitarios de La Rioja participarán en las distintas actividades de su programa.
La consejera de Medio Ambiente del Gobierno riojano, Aránzazu Vallejo, y el director general de Educación, Juan Antonio Gómez Trinidad, presentaron hoy esta iniciativa junto a los directores de algunos centros educativos participantes.
Entre las actividades programadas hay conferencias de expertos, visitas escolares a instalaciones depuradoras y a ríos, talleres prácticos de ahorro de agua, debates, exposiciones, audiciones y proyecciones de películas y documentales relacionados con el tema.
Como explicó el director general de Educación, la Semana de la Ciencia y la Tecnología parte de la mala percepción de la ciencia que apareció reflejada en estudios sociológicos a nivel español y europeo. Para acabar con esta imagen negativa, en toda Europa se promueven iniciativas como esta Semana.
La directora del IES Batalla de Clavijo, Carmen Arnedo, indicó que, aunque esta semana es "más intensiva", los centros participantes tienen programadas actividades "durante todo el año" entorno al tema del agua. Así, por ejemplo, la agenda escolar del instituto Batalla de Clavijo está dirigida monográficamente al agua.
Carlos Usón, que dirige el IES Marco Fabio Quintiliano, de Calahorra, subrayó dos de los objetivos de la Semana. Por un lado, "acercar" la ciencia a todos los alumnos, presentándola como algo "sencillo" y "fácil de entender" también para los estudiantes "de letras o de arte".
Por otra parte, la iniciativa busca "desarrollar en los alumnos un compromiso con su futuro", haciéndoles entender la importancia del agua y habituándoles a prácticas como el ahorro de agua, a ellos y a sus familias, como indicó el director del centro calagurritano.
Aránzazu Vallejo resaltó que el objetivo a largo plazo de iniciativas como la Semana de la Ciencia y la Tecnología es convertir las prácticas de protección del medio ambiente, que ahora son un "valor añadido" sean en un futuro "comportamientos espontáneos" de todos los ciudadanos.