UPA Rioja pide al Consejo Regulador que controles de rendimiento no supongan incremento coste de uva para viticultores

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Europa Press La Rioja
Publicado: sábado, 27 junio 2026 13:02

    LOGROÑO, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

   UPA Rioja ha trasladado en el pleno de esta mañana al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja "su preocupación por la delicada situación económica que atraviesan los viticultores de la región y ha solicitado que los controles de rendimiento previstos para la próxima vendimia no impliquen un incremento en el coste de la uva para los productores".

    La organización agraria considera que el sector vitícola "se encuentra en un momento especialmente complejo, marcado por el aumento continuado de los costes de producción, la reducción de la rentabilidad de las explotaciones y la incertidumbre, que afecta a miles de familias que dependen del viñedo".

    Además, UPA Rioja recuerda que la cantidad de uva existente actualmente en el campo "responde a factores ajenos al agricultor, originados por causas naturales que han favorecido el desarrollo vegetativo de las viñas durante la campaña". Y una vez más, "los viticultores serán penalizados por ello".

    "Es insultante que sufran siempre las consecuencias económicas, bien por la escasez de cosecha -como ocurrió la pasada campaña- o, como ocurrirá este año previsiblemente, por la expectativa de una alta producción", han añadido.

    Por ello, UPA entiende que la aplicación de los controles de rendimiento debe realizarse con criterios de proporcionalidad y sentido común, evitando que sus consecuencias económicas recaigan una vez más sobre los viticultores, ocasionándoles gastos por tirar uva a instancias del Consejo Regulador, pero sin ninguna expectativa positiva sobre los precios. Del mismo modo, UPA Rioja defiende que la verdadera garantía de calidad de la DOCa Rioja debe centrarse en el producto final que llega al mercado.

    A juicio de la organización, los esfuerzos de control deberían orientarse prioritariamente a reforzar los parámetros de calidad exigidos a los vinos elaborados, mediante análisis y evaluaciones más exigentes que permitan asegurar la excelencia del producto final y preservar el prestigio de la denominación.

    En este sentido, la organización entiende que son las bodegas, como elaboradoras y comercializadoras del vino, las que deben trasladar a los viticultores las exigencias de calidad que consideren necesarias para alcanzar los estándares demandados por el mercado. De esta forma, se establecería una relación más directa entre la calidad requerida, el precio pagado por la uva y el valor añadido obtenido por el vino, evitando imponer nuevas cargas económicas a los productores sin una contraprestación adecuada.

    Por otro lado, UPA Rioja considera que los principales problemas del sector no se resolverán mediante la aplicación de herramientas de inteligencia artificial. La organización recuerda que, hasta el momento, estas tecnologías no han contribuido de manera demostrable a mejorar la calidad de la uva o del vino, no han reforzado la imagen de Rioja, no han incrementado las ventas y tampoco han mejorado la economía de los viticultores.

    Por ello, entiende que las prioridades deben centrarse en garantizar precios justos para la uva, mejorar la rentabilidad de las explotaciones y reforzar la posición comercial de los vinos de Rioja en los mercados. UPA Rioja apuesta por que los recursos y esfuerzos del sector se orienten prioritariamente a aquellas medidas que aporten beneficios reales y medibles para los viticultores, favorezcan el equilibrio de la cadena de valor y contribuyan a fortalecer la competitividad de la Denominación de Origen, evitando trasladar nuevas cargas económicas a quienes ya soportan la mayor parte de los costes de producción.

    De igual modo, UPA Rioja defiende que es necesario garantizar el cumplimiento de las normas que regulan la calidad y el prestigio de la DOCa Rioja, pero considera igualmente imprescindible proteger la viabilidad económica de las explotaciones vitícolas, especialmente en un contexto de bajos precios y elevados costes de producción. Por ello, insiste en que cualquier medida de control debe aplicarse de forma equilibrada y sin generar nuevas cargas económicas para los productores.

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