El cierre nocturno del Aeropuerto de Barajas supondría la pérdida de más de 17.000 empleos, según el Gobierno central

Actualizado 28/06/2009 15:05:12 CET

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El cierre nocturno del Aeropuerto de Madrid Barajas supondría la pérdida del orden de 35.000 vuelos al año, cuya repercusión económica se traduce en la desaparición de unos 17.700 empleos, con la consiguiente reducción de la masa salarial regional por importe de 425 millones de euros, según informó el Ministerio de Presidencia en una respuesta parlamentaria recogida por Europa Press.

El Gobierno central asegura que hay que tener en cuenta que este aeropuerto es el cuarto de Europa por volumen de pasajeros y el 13º a nivel mundial, "erigiéndose como principal puerta de Sudamérica a Europa", lo que le convierte "en un polo de atracción de industrias. actividades empresariales y servicios en todo su entorno". "Es un foco permanente de creación de negocios y de empleo gracias a los más de 50 millones de clientes potenciales", añade.

Por ello, consideran que el cierre nocturno del aeropuerto supondría "un grave impacto socioeconómico" para muchos municipios de la Comunidad de Madrid, y como consecuencia en el conjunto de España, "puesto que el aeropuerto representa un importante fuente de ingresos y riqueza y genera una fuerte demanda de empleos directos, indirectos e inducidos, siendo además uno de los principales dinamizadores y estimuladores de la economía".

El Ejecutivo destaca además el "esfuerzo" que Aeropuertos Españoles y Navegaciones Aéreas (AENA) está realizando para prevenir, corregir y compensar las afecciones medioambientales provocadas por la ampliación del aeropuerto y la actividad aeroportuaria en su entorno, con un "estricto cumplimiento de la normativa y legislación vigente en la materia".

MINIMIZAR EL IMPACTO ACÚSTICO

También asegura que se han adoptado e implantado todas las medidas técnicas y operacionales posibles para minimizar la afección al entorno en el menor tiempo posible, que están coordinados con todos los afectados para la implantación de estas medidas y que trabajan para instalar las mejoras tecnológicas que se produzcan "de forma inmediata".

En la misma dirección, señala que han tomado medidas operativas para reducir en periodo nocturno el impacto acústico, y así, se ha restringido las operaciones de las aeronaves más ruidosas entre las 23 y las 7 horas, y se han diseñado rutas de despegue y aterrizaje que aminoren el impacto acústico producido por estas operaciones.

Asimismo, destaca la implantación de sistemas de navegación aérea de precisión, que permitan evitar el sobrevuelo de poblaciones, o la de una cuota de ruido en el aeropuerto, que garantiza que no aumentará aunque se incremente el número de operaciones. También se hace un seguimiento radar de las trayectorias de salida y entrada, y la prohibición del uso de la reversa en los aterrizajes nocturnos.

Además, en cumplimiento de las declaraciones de impacto ambiental de 1996 y 2001, AENA está ejecutando un Plan de Aislamiento Acústico para viviendas, de tal forma que en su interior, se garantice el cumplimiento de los niveles de inmisión acústica recomendados por la legislación vigente.